Israel exhortó el viernes a la Unión Europea a que suspenda el financiamiento a más de una docena de organizaciones no gubernamentales palestinas y europeas que dice promueven boicots contra los israelíes, por considerar que ese apoyo viola la política de la UE de oponerse a los boicots al estado judío.

El Ministerio de Asuntos Estratégicos de Israel publicó un informe con una lista de grupos que dice reciben financiamiento de la UE y exhortan a boicotear a Israel. Dijo que algunas de esas organizaciones están vinculadas con grupos extremistas y reciben dinero del bloque europeo.

El informe representa la ofensiva más reciente de Israel en su lucha contra un movimiento global en el que se piden boicots, desinversión y sanciones por el trato que da a los palestinos. El movimiento, conocido como BDS, ha exhortado a negocios, artistas y universidades a romper sus lazos con Israel, e incluye a miles de voluntarios en todo el mundo.

“El estado de Israel espera que la UE actúe con total transparencia y revele el alcance de su ayuda financiera a organizaciones que tienen vínculos con el terrorismo y promueven boicots” contra los israelíes, se afirma en el informe. “Israel exhorta firmemente a la UE a que implemente totalmente su política declarada de rechazar los boicots contra Israel, y a suspender inmediatamente el financiamiento a organizaciones que promueven boicots y la no legitimización” del estado judío.

La Unión Europea indicó que no había recibido ninguna “comunicación del gobierno de Israel” en torno al informe del viernes, y que el bloque confía en que su “financiamiento no es utilizado en apoyar el terrorismo” ni los esfuerzos para boicotear.

“Desde luego que con gusto revisaremos cualquier información relevante relacionada con actividades financiadas por la UE. El dinero del presupuesto de la UE sólo puede ser gastado para lo que fue destinado, bajo estrictas normas de transparencia y está sujeto a amplios requisitos de monitoreo”, señaló el bloque en su comunicado.

Israel dijo que las ONGs recibieron un total de 5 millones de euros (5,9 millones de dólares) en 2016, el último año del que hay datos disponibles, según el informe del ministerio.