Las esperanzas de Bulgaria de ingresar rápidamente al grupo de países que usan la moneda común euro sufrieron un revés el miércoles cuando el Banco Central Europeo dijo que el país más pobre de la UE debe realizar previamente “reformas amplias” de su economía.

La declaración vino con el informe del BCE que analiza la evolución de siete miembros de la Unión Europea que aspiran a sumarse a los 19 que usan el euro.

Las autoridades búlgaras han dicho que quieren iniciar este año el proceso de dos años que conduce a adoptar el euro, llamado ERM II. Destacan que el déficit fiscal y la deuda pública son bajos y su moneda está atada al euro. Su esperanza es que al ingresar rápidamente a la eurozona Bulgaria podrá integrarse más profundamente en la UE.

Pero el BCE expresó preocupación por el elevado endeudamiento empresarial, la corrupción, así como la pobreza de la educación y la capacitación profesional. Bulgaria también padece un alto nivel de préstamos tóxicos que agobian los balances bancarios.

La decisión corresponde en última instancia a los líderes políticos de la eurozona, pero el informe del BCE reforzará el escepticismo. La comisión ejecutiva, en un informe emitido el miércoles, dijo que Bulgaria había cumplido las condiciones de finanzas públicas sanas, así como de estabilidad de las tasas de interés a largo plazo y los precios. Pero según el comisionado de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, la experiencia demuestra que los países solo pueden prosperar en la eurozona si sus economías están verdaderamente en sincronía con el bloque. Deben “esforzarse” para elevar la inversión y la productividad, añadió.