El organismo regulador de las telecomunicaciones abrió el martes un procedimiento administrativo al portal de internet del diario venezolano El Nacional.

La Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) anunció en su página de internet que inició un proceso sancionatorio a "El Nacional Web" por el "presunto incumplimiento" de la ley de sector, y divulgar mensajes que "desconocen a las autoridades legítimamente constituidas y además incitando, y/o promoviendo el odio".

Como parte del proceso se ordenó al medio abstenerse de publicar noticias y mensajes que "puedan atentar contra la tranquilidad de la ciudadanía".

El medio tendrá diez días para exponer sus alegatos y defensa.

El presidente Nicolás Maduro ha mantenido durante sus cinco años de mandato tirantes relaciones con los medios y en particular con El Nacional, que es uno de los pocos diarios que quedan en el país críticos del gobierno.

El presidente editor de El Nacional, Miguel Henrique Otero, afirmó que el procedimiento contra el portal del diario "es una retaliación política" y la investigación "evidencia que arreciará la persecución contra la prensa independiente del país", luego de los comicios presidenciales del 20 de mayo en la que los mayores partidos opositores no inscribieron candidatos por considerar que el proceso era un "fraude electoral".

Maduro resultó elegido para un mandato de seis años más en medio de acusaciones de supuesta compra de votos, y otras irregularidades.

Otero indicó que el gobierno de Maduro "muestra su desesperación al tratar de silenciar a los medios de comunicación y provocar que se autocensuren, pero en este caso no lo van a lograr". Añadió que, ante la imposibilidad de atacar al periódico en su versión impresa, el gobierno "recurre a Conatel para perseguir la versión digital, que está en el espectro radioeléctrico".

Recordó que el diario ha sido blanco de otras acciones judiciales.

En abril del 2017, el gobierno de España le concedió la nacionalidad a Otero tras considerar que es objeto de una persecución política en su país.

Otero dirige el diario fundado en 1943 desde el exilio. No ha regresado a Venezuela desde 2015 cuando Diosdado Cabello, el poderoso vicepresidente del partido gobernante, lo demandó por difamación tras publicar un artículo del periódico español ABC, que lo implicó en supuestas actividades de narcotráfico.