El Consejo Nacional Electoral de Venezuela proclamó el martes al presidente Nicolás Maduro ganador de los comicios del 20 de mayo en medio de cuestionamientos locales e internacionales.

La presidenta del organismo electoral, Tibisay Lucena, declaró a Maduro vencedor tras alcanzar 6,2 millones de votos y le entregó el certificado que lo acredita como presidente electo para el período 2019-2025.

“Aquí tengo la credencial oficial que me declara por voluntad democrática, en acto constitucional, de libres comicios celebrados el 20 de mayo pasado, presidente legítimo, constitucional”, afirmó el mandatario reelecto, de 55 años, mientras algunos seguidores y directivos de su partido celebraban con aplausos en un pequeño auditorio del Consejo.

“No somos intimidables”, dijo Maduro al rechazar las numerosas críticas y amenazas de sanciones que hicieron algunos países que habían exhortado al mandatario a que postergara la consulta alegando la falta de condiciones.

En su discurso el gobernante reelecto rechazó la postura de su principal rival en la consulta, el candidato independiente Henri Falcón, quien poco antes que se anunciara el primer boletín electoral dijo que desconocía los resultados alegando que se habían cometido irregularidades en el proceso.

Al cuestionar las sanciones que acordó la víspera Washington, Maduro dijo que las medidas “ofenden la dignidad” del país y le han “hecho daño” a los venezolanos. En medio de su discurso el gobernante declaró persona no grata al encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos, Todd Robinson, y a Brian Naranjo, ministro consejero de la representación diplomática, y les dio 48 horas para que abandonen el país.

Por otra parte, Maduro dijo que en su nuevo mandato de seis años promoverá un proceso de diálogo y “reconciliación nacional” y anunció que promoverá una regulación en la oficialista Asamblea Nacional Constituyente para el perdón de las penas de algunos opositores.

La proclamación de Maduro fue rechazada por la Asamblea Nacional -controlada por la oposición- que anunció el desconocimiento de los resultados y aprobó un acuerdo en el que se contempla que a partir del próximo año el líder socialista será considerado “usurpador del cargo” de presidente.

Los congresistas opositores instaron a la fuerza armada a que restablezca la constitución y pidieron a la comunidad internacional que acompañe a Venezuela para solucionar la crisis humanitaria y restablecer la democracia.