El presidente palestino Mahmud Abás está despierto y recuperándose rápidamente el lunes tras haber sido hospitalizado por fiebre el fin de semana y debería ser dado de alta en los próximos días, informó un alto asesor del mandatario.

El asesor Saeb Erekat dijo que Abás está “en buen estado de salud” luego de haber visitado al líder palestino durante varias horas en un hospital ubicado en la ciudad de Ramala, en Cisjordania.

“Se está recuperando y los médicos esperan que abandone el hospital en el próximo par de días”, señaló Erekat.

Es el padecimiento más reciente del presidente de 83 años, quien a pesar de estar delicado de salud no ha designado a un vicepresidente o a un sucesor. Su repentina hospitalización reavivó el nerviosismo en torno una batalla de sucesión potencialmente caótica o incluso sangrienta que podría debilitar aún más la causa palestina.

Abás fue hospitalizado el domingo con fiebre, días después de haberse sometido a una cirugía. Funcionarios palestinos dijeron que padecía neumonía, que estaba conectado a un respirador y que estaba recibiendo antibióticos vía intravenosa. Añadieron que estaba despierto y lúcido.

Erekat dijo que Abás tomaba antibióticos y respondía bien al tratamiento. Señaló que discutieron temas importantes, incluida la apertura de la nueva embajada de Paraguay en Jerusalén, la cual Abás condenó, y sobre planes palestinos para emitir una nueva denuncia contra Israel ante la Corte Penal Internacional el martes.

Abás, un fumador empedernido con sobrepeso, tiene una larga historia de problemas de salud, desde afecciones cardíacas hasta cáncer de próstata hace una década. Hace dos años fue intervenido de emergencia debido a agotamiento y dolores en el pecho.