Tanto Filadelfia como el Departamento de Justicia rechazaron el acuerdo propuesto por un juez federal para resolver la disputa de cómo la ciudad lidia con los inmigrantes que están en el país sin autorización.

El gobierno de Estados Unidos quiere despojar a Filadelfia de una subvención federal porque como “ciudad santuario” tiene la política de entregar a inmigrantes al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) sólo si los agentes de ese servicio tienen una orden de arresto firmada por un juez.

La ciudad insiste en que su política es la correcta y está resistiendo las gestiones del gobierno de bloquear el financiamiento.

El juez federal de distrito Michael Baylson, sugirió que ICE provea y la ciudad acepte documentación penal en lugar de una orden de arresto.

La ciudad dice que sólo aceptará la orden de arresto firmada por un juez y los funcionarios federales alegan que la solución propuesta por el juez no es factible.

El mes pasado, una corte de apelaciones federal se unió con Chicago en una disputa similar.