La Familia Real británica, bendecida por el buen tiempo y el buen ambiente en la boda real, dio las gracias a quienes asistieron o vieron el enlace entre el príncipe Enrique de Inglaterra y Meghan Markle.

"Gracias a todos los que vinieron a Windsor y a quienes lo siguieron desde toda Gran Bretaña, la Commonwealth, y el mundo”, dijo la Familia Real en Twitter el sábado en la noche, mientras Enrique y su esposa asistían a una fiesta nocturna privada ofrecida por el padre del novio, el príncipe Carlos.

Los recién casados llegaron a la celebración con mucho estilo. Enrique iba al volante de un raro Jaguar deportivo de 1968 convertido a energía eléctrica. El príncipe llevaba un esmoquin oscuro de talle perfecto_ recordando a James Bond _ y Markle un vestido blanco de Stella McCartney.

El Palacio de Kensington no ofreció detalles, pero en las fotografías previas a la recepción pudo verse a Markle, cuyo título oficial es duquesa de Sussex, con un anillo de aguamarina talla esmeralda que perteneció a la madre de su esposo, la princesa Diana.

La notoria exhibición del anillo, que Diana solía llevar a menudo, fue una señal más del deseo de la pareja de recordar a la madre de Enrique, que falleció en un accidente de coche en París en 1997.

La hermana mayor de Lady Di realizó una de las lecturas durante la ceremonia religiosa y muchos de sus familiares acudieron al enlace pese al amargo divorcio entre Diana y Carlos.

Las espectaculares fotos e imágenes de la boda y el posterior recorrido en carruaje se vieron en todo el mundo.

El exministro del gobierno británico Peter Mandelson dijo a la televisora ITV el domingo que el enlace fue tan conmovedor que consideraba pedir matrimonio a su pareja.

"La gente de todo el país se sentirá inspirada, van a querer salir y casarse”, dijo añadiendo que las recientes bodas de los príncipes Guillermo y Enrique han hecho maravillas por la monarquía.

"Creo que probablemente hayan afianzado a la Familia Real y a la monarquía por mucho tiempo”, señaló.

Enrique y Markle pasaron su primera noche de casados en el Castillo de Windsor. La pareja romperá la tradición al retrasar su luna de miel y se espera que regresen a su casa en el Palacio de Kensington en Londres.

La pareja tendrá su primer compromiso oficial el martes, cuando asistirán a una fiesta en los jardines del Palacio de Buckingham en honor al príncipe Carlos y a sus labores benéficas. El padre de Enrique de Inglaterra celebrará su 70 cumpleaños más tarde este año.

Antes del enlace, Markle dijo que quería empezar con su agenda real de inmediato. Durante años respaldó varias causas y organizaciones benéficas.

Las autoridades de Palacio no fueron precisas sobre los planes de los duques de Sussex para su luna de miel, que se espera que comience pronto.

No se anunció el destino, y la pareja podría optar por un lugar en el que poder relajarse sin ser perseguidos por los fotógrafos.

Enrique llevó a Markle de vacaciones a Botsuana cuando eran novios y es posible que elija uno de sus destinos favoritos en África para el viaje.