Un abogado que amenazó con denunciar ante las autoridades migratorias a los empleados de un restaurante de la ciudad de Nueva York tras haberse molestado porque hablaban español, fue acusado formalmente ante la comisión disciplinaria que supervisa a todos los abogados del estado.

La breve rabieta del abogado, que quedó captada en video, provocó que dos funcionarios públicos le enviaran el jueves una carta a la comisión disciplinaria. El poder de internet también obró en su contra al iniciar una recaudación de fondos para enviarle un grupo de mariachis para que toquen afuera de su oficina.

El video del hombre gritando dentro de un restaurante de Manhattan se volvió viral el miércoles, y a través de las redes sociales se identificó al hombre como el abogado Aaron Schlossberg.

En el video se le ve a Schlossberg gritando que llamará al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE por sus iniciales en inglés) para que los empleados “salgan a patadas de mi país”. Se quejó con otro de los empleados del lugar que “esto es Estados Unidos” y que “el personal debería hablar inglés” en un restaurante de Manhattan.

El video no tardó en indignar a muchos, incluyendo al representante federal Adriano Espaillat y al presidente del municipio del Bronx Ruben Diaz Jr., quienes escribieron al sistema judicial del estado, que cuenta con una comisión para denunciar abogados.

Los demócratas Espaillat y Diaz dijeron que el video es “despreciable” y que “la osadía para discriminar y agredir verbalmente a personas inocentes y consumidores es una violación a nuestra sociedad civil”.

Se desconoce qué tipo de acciones podría tomar la comisión disciplinaria, en caso que así se decida. La comisión no respondió de inmediato a un mensaje en busca de comentarios.

Schlossberg tampoco respondió a una llamada y un email en busca de cometarios. En un video publicado por The New York Post, Schlossberg sostuvo una sombrilla frente a su rostro para evitar a los reporteros.

El furor en redes sociales sacó a la luz más casos de un hombre que aparentemente era Schlossberg, molestándose con otras personas. En YouTube se publicó en octubre de 2016 un video en el que un hombre dice que Schlossberg lo intentó empujar sobre una acera antes de amenazarlo con llamar a la policía. Otro video, de mayo de 2017, lo muestra criticando a un grupo de manifestantes judíos que se expresaban en favor de un activista palestino-estadounidense.

La biografía de Schlossberg en su sitio web afirma que se especializa en juicios comerciales y de coberturas de seguros. Indica que además de inglés, habla español, francés y un poco de hebreo y chino.

La compañía que administra el edificio en donde se ubica el despacho de Schlossberg indicó el jueves que se canceló su acuerdo con el abogado debido a que sus acciones “iban en contra” de las reglas y regulaciones.

La ciudad de Nueva York cuenta con una ley de derechos humanos que protege de la discriminación y el acoso basado en el estatus migratorio o nacionalidad. La Comisión de Derechos Humanos de la ciudad puede iniciar una investigación a posibles violaciones e imponer multas.

La comisión dijo que está al tanto del tema de Schlossberg pero que no comentará sobre la posibilidad de que sea sujeto a una investigación.

La ciudad siempre ha albergado varios idiomas, entre 600 y 800 en la región metropolitana, indicó Ross Perlin, codirector de Endangered Language Alliance.

“Se trata la ciudad más diversa lingüísticamente”, señaló. “No solo del mundo, sino en la historia del mundo”.

Perlin dijo que si Schlossberg quería hablar el idioma originario de la ciudad, no sería el inglés, sino que tendría que aprender la lengua indígena lenape.