El presidente Donald Trump afirmó el miércoles que no se ha “doblegado” en las negociaciones comerciales con China al ayudar a ZTE, una empresa de telecomunicaciones china que violó las sanciones impuestas por Estados Unidos.

“Nada ha sucedido con ZTE excepto en lo que respecta al acuerdo comercial más amplio”, tuiteó Trump. Agregó que “todavía no hemos visto las demandas chinas” y señaló que no se ha “doblegado como los medios amarían que la gente creyera”.

La Casa Blanca indicó que el secretario del Tesoro Steven Mnuchin dirigirá las negociaciones del jueves y el viernes con el viceprimer ministro chino Liu He dirigidas a evitar una guerra comercial entre las dos economías más grandes del mundo.

El secretario de Comercio Wilbur Ross, el representante comercial estadounidense Robert Lighthizer, el asesor económico de la Casa Blanca Larry Kudlow y los asesores comerciales Peter Navarro y Everett Eissenstat, también participarán en las reuniones.

El gobierno de Trump ha propuesto imponer aranceles a hasta 150.000 millones de dólares en productos chinos para castigar a Beijing por obligar a las compañías estadounidenses a entregar tecnología a cambio de acceder al mercado chino. China ha contraatacado con amenazas de imponer aranceles a 50.000 millones de dólares en productos de Estados Unidos.

Trump tuiteó su apoyo a ZTE hace unos días, en franca oposición a la decisión del Departamento de Comercio de imponer las restricciones comerciales sobre la compañía en medio de acusaciones de que incumplió con las sanciones estadounidenses.

El mandatario también ha atraído críticas por parte de los demócratas y republicanos acerca de que la compañía china representa un riesgo en materia de seguridad nacional. El senador Marco Rubio, de Florida, cuestionó cómo Estados Unidos sería capaz de hacer cumplir la “cancelación” del acuerdo nuclear con Irán “si no vamos a aplicarlo a las compañías de países poderosos que ya están ayudando a Irán a evadir las sanciones”.

Rubio dijo que las compañías de telecomunicaciones chinas son “agentes del gobierno chino. Y no solo quieren robar los secretos de seguridad nacional, roban los secretos comerciales. Utilizarán un teléfono de ZTE para espiar a cualquier compañía y robar su propiedad intelectual”.