El expresidente salvadoreño Tony Saca deberá enfrentar un juicio por los delitos de lavado de dinero, peculado y casos especiales de lavado de dinero.

El juez Rigoberto Chicas resolvió el miércoles que las pruebas presentadas por la Fiscalía General son contundentes y deben ser del conocimiento de un tribunal de sentencia. Chicas también decidió que Saca (2004-2009), tres de sus exfuncionarios más cercanos y tres empleados de la Presidencia procesados por los mismos delitos continuarán detenidos en el penal La Esperanza --que también se conoce como Cárcel de Mariona-- a la espera del juicio público.

Saca es el primer expresidente salvadoreño en ser enviado a un penal de mediana seguridad.

Además se mantendrán medidas cautelares de índole patrimonial contra los siete procesados, como son los embargos de propiedades y las inmovilizaciones de cuentas bancarias.

Saca, de 53 años, fue detenido el 30 de octubre de 2016. Las autoridades sostienen que desvió 301 millones de dólares y que de ese monto unos 116 fueron cobrados en efectivo y remitidos a cuentas particulares de empleados de Casa Presidencial y luego transferidos a cuentas y empresas, algunas de Saca.

Junto al expresidente están siendo procesados Elmer Charlaix, su secretario privado; César Funes, secretario de Juventud; y Julio Rank, exsecretario de Comunicaciones. Otros detenidos son Francisco Rodríguez Arteaga, jefe de la unidad financiera de Casa Presidencial; Jorge Alberto Herrera, tesorero de la misma institución; y Pablo Gómez, contador del secretario privado de la Presidencia.

De ser encontrado culpable, el exmandatario podría ser condenado a un máximo de 32 años de prisión.

Saca también enfrenta un juicio civil por enriquecimiento ilícito. La fiscalía lo acusa de incrementar su patrimonio en 3,9 millones de dólares cuando fungió como mandatario, mientras que su esposa, Ana Ligia Mixco, enfrenta una denuncia por no justificar el origen de más de 589.000 dólares. Además está siendo procesado por presuntamente haber sobornado a una empelada judicial, quien supuestamente filtraba información vinculada con el proceso civil en su contra por enriquecimiento ilícito

Saca es el tercer exmandatario salvadoreño en ser procesado judicialmente por enriquecimiento ilícito o por desvío de recursos públicos durante su mandato. Los otros son Francisco Flores (1999-2004), quien murió de un derrame cerebral mientras estaba en arraigo domiciliario, y Mauricio Funes (2009-2014), quien está asilado en Nicaragua.