Un residente de Florida se declaró culpable el martes de traficar por correo armas de fuego a Brasil, muchas de ellas escondidas en calentadores de agua y otros electrodomésticos grandes.

Expedientes judiciales indican que Frederik Barbieri, de Port St. Lucie, se declaró culpable de asociación ilícita y de exportar artículos de defensa sin licencia. El sospechoso de 46 años podría ser condenado a hasta 25 años de prisión cuando se le dicte sentencia en julio.

Fiscales federales dicen que un cargamento interceptado en Brasil, que al ser rastreado llevó hasta Barbieri, tenía 30 rifles AK-47 y AR-15 y cargadores escondidos en cuatro calentadores de agua. Los números de serie de las armas estaban borrados.

Las autoridades dicen que después descubrieron que habían realizado docenas de envíos más de calefactores de agua, unidades de aire acondicionado y motores eléctricos capaces de esconder más armas. En febrero, las autoridades hallaron 52 rifles y 2.000 balas en una bodega a su nombre.