May cambia el titular de Interior ante escándalo migratorio

La primera ministra de Gran Bretaña, Theresa May, nombró el lunes a Sajid Javid ministro del Interior tras la renuncia de su predecesora por un escándalo por el maltrato a migrantes que llegaron hace...

La primera ministra de Gran Bretaña, Theresa May, nombró el lunes a Sajid Javid ministro del Interior tras la renuncia de su predecesora por un escándalo por el maltrato a migrantes que llegaron hace décadas provenientes del Caribe.

Javid, ex secretario de comunidades, es el primer político de una minoría que ocupa uno de los cuatro puestos gubernamentales más importantes del país.

Su predecesora, Amber Rudd, presentó su dimisión el domingo en la noche alegando que engañó “inadvertidamente” a los legisladores sobre si el gobierno tenía objetivos de deportación.

El escándalo “Windrush” comenzó cuando el diario Guardian reportó que a algunas personas que llegaron al país desde el Caribe en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial se les negó la atención médica o se les amenazó con la deportación porque no pudieron presentar comprobantes de que vivían legalmente en Gran Bretaña.

Javid, cuyos padres son inmigrantes paquistaníes, expresó su malestar por el trato dado esos ciudadanos británicos, diciendo al Sunday Telegraph: "Ese podría ser yo".

La indignación por este caso acrecentó la presión sobre May, quien fue secretaria del interior entre 2010 y 2016 e introdujo estrictas políticas migratorias que buscaban volver a Gran Bretaña un “entorno hostil” para migrantes no autorizados.

Javid dijo el lunes que su tarea más apremiante era “ayudar a aquellos ciudadanos británicos que llegaron del Caribe en la generación conocida como Windrush y asegurarse de que sean tratados con la decencia y justicia que merecen”.

La inmigración es un tema que divide en Gran Bretaña y reducir el número de recién llegados fue un factor importante para muchos electores que en 2016 respaldaron la salida de la Unión Europea, el llamado Brexit. El gobierno conservador tiene el objetivo de largo plazo de reducir la inmigración neta a menos de 100.000 personas al año, menos de la mitad del actual nivel.

El furor ha crecido desde que se supo del maltrato a personas de la "generación Windrush", llamada así por el barco Empire Windrush, que en 1948 trajo cientos de inmigrantes del Caribe a Gran Bretaña, que estaba necesitada de enfermeras, trabajadores ferroviarios y otros obreros para ayudar en la reconstrucción del país tras la devastación causada por la Segunda Guerra Mundial.

Ellos y otros migrantes caribeños que llegaron después, eran de colonias o ex colonias británicas y tenían el derecho automático de asentarse en el Reino Unido. Pero algunos de ellos han sido afectados negativamente por nuevas y duras regulaciones establecidas desde 2012. Ahora se les han negado vivienda, empleo o atención médica porque los empleadores y médicos deben revisar el estatus migratorio de las personas. A otros, el gobierno les ha dicho que deben irse porque están ilegalmente en el país.

En semanas recientes Rudd y May se disculparon varias veces, diciendo que los inmigrantes antes de la Mancomunidad de 1973 que no tienen ya la ciudadanía británica la recibirán y aquellos afectados serán compensados.