ISIS entregan su último reducto en la capital siria

Insurgentes del grupo extremista Estado Islámico accedieron a entregar el último reducto de territorio que controlaban en Damasco, reportaron medios estatales el viernes, mientras el gobierno trata...

Insurgentes del grupo extremista Estado Islámico accedieron a entregar el último reducto de territorio que controlaban en Damasco, reportaron medios estatales el viernes, mientras el gobierno trata de retomar toda la capital siria y zonas aledañas por primera vez desde 2011.

La capitulación ocurre una semana después de que las fuerzas a favor del gobierno intensificaran sus ataques contra el vecindario de Hajr al-Aswad y el campo palestino de Yarmouk, ambos controlados por el Estado Islámico en Damasco.

Fuerzas progubernamentales cañonearon las dos zonas con fuego de artillería hasta alcanzar un clímax violento que fue grabado por el Medio Central Militar, afiliado al Estado.

La agencia de la ONU para los refugiados advirtió que la violencia creciente era una amenaza para 12.000 refugiados palestinos que seguían allí, palestinos que llegaron a Siria a partir de 1948, y sus descendientes.

Los milicianos podrán elegir entre quedarse en la ciudad y reconciliarse con el gobierno o marcharse en autobuses hacia territorios controlados por el Estado Islámico en el desierto del este de Siria, explicó la agencia estatal de noticias SANA. No dijo cuándo comenzarían las reubicaciones.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, un grupo con sede en Gran Bretaña que monitorea el conflicto en Siria, reportó una "relativa calma" en los dos vecindarios luego del anuncio del acuerdo.

En 2012, los rebeldes sirios y desertores del ejército sacaron a las fuerzas progubernamentales de Yarmouk en respuesta a la represión de mano dura que los servicios de seguridad del Estado impusieron contra los manifestantes en contra del gobierno.

Las fuerzas a favor del gobierno, entre ellas facciones palestinas, respondieron sitiando el campamento, y para 2014 habían cortado poco a poco el acceso a alimentos y agua, y los bombardeos y ataques con artillería continuaban.

Los residentes se fueron yendo a otros vecindarios y la población del campamento bajó de unos 200.000 a unos cuantos miles hoy en día, sin incluir a los milicianos del Estado Islámico, quienes tomaron el campamento tras una batalla con rebeldes en 2015.