Culpan a excavadora por apagón masivo en Puerto Rico

Un apagón afectó el miércoles a todo Puerto Rico después de que una excavadora derribó accidentalmente una línea de transmisión, informaron las autoridades, justo cuando la isla pasa apuros para...

Un apagón afectó el miércoles a todo Puerto Rico después de que una excavadora derribó accidentalmente una línea de transmisión, informaron las autoridades, justo cuando la isla pasa apuros para reparar su red eléctrica casi siete meses después del azote del huracán María.

Las autoridades dijeron que podría tomar de 24 a 36 horas reanudar totalmente el servicio eléctrico a más de 1,4 millones de clientes, al tiempo que aumenta la indignación en la isla hacia la Autoridad de Energía Eléctrica. Se trata del segundo apagón generalizado en menos de una semana, luego que el anterior afectó a unos 840.000 clientes.

"Es demasiado", dijo Luis Oscar Rivera, un técnico informático de 42 años que no tuvo electricidad en su casa sino hasta hace dos meses. "Estamos como el primer día de María"

Las autoridades señalaron que el mismo contratista privado estuvo involucrado en los últimos dos apagones masivos y que fue despedido. El apagón del jueves se produjo cuando un árbol cayó encima de una línea eléctrica mientras el contratista limpiaba una zona en el centro de Puerto Rico y una línea de respaldo falló. El miércoles, una excavadora utilizada por el contratista golpeó una línea de transmisión cerca de la costa sur de la isla.

Varios apagones significativos han afectado a Puerto Rico en los últimos meses, pero el miércoles fue la primera vez desde que María azotó la isla el 20 de septiembre que toda se queda sin energía.

La falta de electricidad provocó problemas de tránsito, interrumpió las clases y el trabajo, y obligó a decenas de negocios a cerrar, entre ellos el centro comercial más grande de la isla y atracciones turísticas populares como un fuerte del siglo XVI en la parte histórica de la capital.

La gente comenzó a hacer largas filas en las gasolineras de toda la isla, aunque las autoridades les garantizaron que había suficiente disponible.

Los generadores de respaldo comenzaron a funcionar en el hospital público más grande de Puerto Rico y en su principal aeropuerto internacional, donde las autoridades no informaron de cancelaciones ni demoras. Mientras tanto, la compañía eléctrica dijo que su propio centro de servicio al cliente estaba fuera de servicio y pidió a la gente que los contactara vía internet o por teléfono.

Las autoridades dijeron que su prioridad era restablecer la energía en los hospitales, aeropuertos, bancos y sistemas de bombeo de agua. Después vendrían los negocios y luego los hogares.

Para el miércoles en la tarde, la energía había regresado a varios hospitales y a cuando menos cinco de los 78 municipios de la isla.

La alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, dijo que el apagón no interrumpiría el último encuentro de una serie de dos juegos entre los Indios de Cleveland y los Mellizos de Minnesota que se está disputando en Puerto Rico. Señaló que todos los sistemas de emergencia en el estadio de béisbol Hiram Bithron están funcionando y que se colocarán más torres de luz y medidas adicionales de seguridad en el estacionamiento.

Justo González, el subdirector ejecutivo de la autoridad eléctrica, comentó a los medios de comunicación que los trabajadores estaban retirando el miércoles una torre de luz que se vino abajo durante labores para mejorar el sistema eléctrico cerca de la costa sur y una excavadora golpeó la línea de transmisión.

“Estamos trabajando en áreas que están bastante atestadas de líneas de alto voltaje”, indicó.

Fredyson Martínez, el vicepresidente de un sindicato que representa a los trabajadores de la compañía eléctrica de Puerto Rico, comentó a The Associated Press que le preocupan los dos incidentes consecutivos.

“No es normal”, aseveró.

Los funcionarios gubernamentales indicaron que una compañía contratada por Cobra Energy, conocida como Dgrimm, estuvo involucrada en ambos incidentes que provocaron los apagones. A Dgrimm le habían solicitado cambiar sus protocolos de seguridad luego del primer incidente, y ha sido despedida, manifestó William Rios, director de generación.

“No es aceptable para nosotros”, dijo y agregó que los abogados del gobierno se reunieron con los funcionarios de Cobra Energy, una filial de Mammoth Energy contratada por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos para ayudar a la isla con las labores de recuperación.

Ángel Figueroa, presidente de un sindicato que representa a los trabajadores de las compañías eléctricas en Puerto Rico, dijo a reporteros que están investigando por qué un interruptor de seguridad de respaldo en una central eléctrica de la región sur de la isla no funcionó cuando ocurrió el apagón, lo que hubiera desactivado la red eléctrica completa para protegerla. Agregó que el mismo problema causó un apagón en 2016 que afectó a toda la isla.

Geraldo Quiñones, portavoz de la compañía eléctrica, dijo en una entrevista telefónica que los equipos están investigando la falla del interruptor de seguridad.

Rivera señaló que le preocupa que todavía ocurran ese tipo de apagones a medida que se acerca la temporada de huracanes del Atlántico, la cual comienza el 1 de junio.

“Si hay una tormenta leve, la vamos a pasar peor de lo que lo estamos pasando ahora”, puntualizó.

Los funcionarios gubernamentales que testificaron ante el Congreso la semana pasada dijeron que esperan tener un plan para junio sobre cómo van a reforzar y estabilizar la red eléctrica de la isla, e hicieron notar que hasta un 75% de las líneas de distribución resultaron dañadas por los fuertes vientos e inundaciones.

Mientras tanto, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército, que supervisa las labores federales de recuperación de energía, indicó que espera que toda la isla tenga nuevamente electricidad para mayo. Cerca de 400.000 clientes todavía siguen sin el servicio normal como consecuencia del paso del huracán.

El nuevo apagón ocurrió mientras los legisladores de Puerto Rico debaten un proyecto de ley que privatizaría la Autoridad de Energía Eléctrica de la isla, la cual tiene una deuda de 14.000 millones de dólares y cuenta con una infraestructura tres veces más vieja que el promedio en la industria.