Detienen a dos empleados de Chevron en Venezuela.

Las autoridades de Venezuela detuvieron a dos empleados de la estadounidense Chevron en momentos que el gobierno del presidente Nicolás Maduro busca desarticular una serie de tramas de corrupción que...

Las autoridades de Venezuela detuvieron a dos empleados de la estadounidense Chevron en momentos que el gobierno del presidente Nicolás Maduro busca desarticular una serie de tramas de corrupción que afectan a la empresa petrolera venezolana.

En un comunicado divulgado el martes, Chevron expresó que está "consciente de que dos de sus empleados con sede en Venezuela fueron arrestados" por las autoridades locales el lunes.

Las detenciones parecen ser las primeras de empleados de una empresa petrolera privada asociada con la corporación estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) en medio de una creciente purga anticorrupción.

Chevron es la más grande de las pocas compañías estadounidenses que aún operan en Venezuela. Mantiene una participación accionaria de 30% en la empresa mixta petrolera PetroPiar, que opera un yacimiento de crudo extra pesado y una refinería con capacidad de 210.000 barriles diarios. El restante 70% está en poder de PDVSA.

Agregó el comunicado, sin dar otros detalles, que el equipo legal de la firma con sede en Houston está "evaluando la situación y trabajando para la liberación oportuna de estos empleados".

Funcionarios venezolanos hasta el momento no han hecho comentarios.

Las detenciones se producen en momentos que más de un centenar de funcionarios de PDVSA han sido detenidos en meses recientes, entre ellos dos exministros de petróleo.

El otrora todopoderoso exministro de Petróleo y expresidente de PDVSA, Rafael Ramírez, también está siendo investigado en una pesquisa penal que lo vincula con una serie de contratos irregulares orquestados por sus socios, incluido su primo, el empresario Diego Salazar, que fue detenido como parte de una investigación por el supuesto uso de cuentas en un banco de Andorra para lavar unos 1.602 millones de dólares.

Ramírez repetidamente ha dicho que esa investigación es una represalia por su decisión de romper con Maduro, al que ha acusado de arruinar la anteriormente próspera industria petrolera de Venezuela y abandonar los ideales revolucionarios del ahora fallecido presidente Hugo Chávez.