La mayoría de las viviendas son diseñadas para grupos familiares. Pero el grueso de los hogares ya no responde a esa categoría.

Es por ello que se están imponiendo diseños flexibles, con paredes motorizadas corredizas, alta tecnología, muebles polifuncionales y que ahorran espacio, según la nueva muestra, "Making Room: Housing for a Changing America" (Haciendo espacio: Viviendas para un EEUU que cambia) en al National Building Museum de Washington.

La curadora del museo, Chrysanthe Broikos, dice que apenas el 20% de los hogares estadounidenses son grupos familiares tradicionales, compuestos por una pareja y sus hijos, y que hay que adaptarse a los cambios demográficos.

“Nos enfocamos en lo que hacen en el 80% restante de los hogares”, expresó Broikos.

La muestra incluye una "Open House" (Casa abierta) diseñada por el arquitecto italiano Pierluigi Colombo, cofundador de la firma Clei, que muestra cómo un espacio flexible se puede adaptar para acomodar tres tipos distintos de ocupantes. Inicialmente son cuatro personas (dos solteros/as y una pareja), pero después es ocupada por varias generaciones de una familia. A fines de mayo, la vivienda será reconfigurada nuevamente, para adaptarla a una familia de jubilados, con un departamento para alquilar.

La muestra fue inaugurada el 18 de noviembre y durará hasta el 16 de septiembre.

La “Casa abierta” tiene solo 93 metros cuadrados (1000 pies cuadrados), parece mucho más grande y es fácil reconfigurarla porque las camas son plegables y se transforman en paredes, sofás o mesas. Cuenta asimismo con paredes corredizas de Hufcor, una firma de Wisconsin.

“Una sala no debe ser como una foto en el tiempo. Debe ser adaptable”, afirmó Lisa Clecker, directora de márketing de Resource Furniture, cuyos muebles polifuncionales son exhibidos en la muestra.

“La gran novedad es que si quieres renovar o reconfigurar tu casa, es vital que pienses a largo plazo y seas flexible en el diseño”, comentó. “La casa debe ser fluida y, más que nunca, la distribución de ambientes, las paredes y los muebles deben adaptarse a esos cambios”.

Lo notable de las casas de la muestra es que pueden acomodar varias configuraciones sin tener que mover baños ni la cocina.

“Las cocinas han sido diseñadas cuidadosamente para que funcionen con los niños, los millennials, la gente mayor y alguien en silla de ruedas”, dijo Blecker.

Las cocinas tienen mostradores a los que se les puede ajustar la altura, accesibles a personas invalidas. Los estantes de los gabinetes se suben y bajan, de modo que los inválidos y las personas de baja estatura pueden alcanzar cualquier estante sin problemas.

Los baños son accesibles para las personas con sillas de ruedas y tienen lavamanos separados del tocador.

“Siempre harán falta las casas y departamentos diseñados para acomodar una familia”, manifestó Sarah Watson, subdirectora del consejo de Viviendas y Planificación, que ayudó a organizar la muestra. “Pero hoy por hoy, la mayoría de los hogares están compuestos por gente que vive sola, varias generaciones de una familia y adultos que comparten vivienda. Nuestra población, por otro lado, envejece rápidamente y serán necesarias nuevas opciones para gente mayor con menos capacidades físicas y cognitivas”.

Dan Soliman, director de la Fundación AARP, uno de los principales financistas de la muestra, dice que “hacen falta más diseños como este para satisfacer las necesidades de individuos y familias en las distintas etapas de la vida”.