'12 years a slave'
Fotograma de la película '12 years a slave', dirigida por Steve McQueen. FOX

A pesar de la atención que ha recibido la esclavitud negra en el cine en el último año y medio, lo cierto es que no son muchas las producciones cinematográficas que han abordado este asunto a lo largo de la historia. Mientras que momentos históricos como la Segunda Guerra Mundial o el Holocausto han dado lugar a kilómetros de celuloide, apenas hay películas centradas en la esclavitud. Steve McQueen, director de 12 Years a Slave, tiene claro el motivo, y así lo ha hecho saber en numerosas entrevistas: la vergüenza, una sociedad estadounidense avergonzada que prefiere no recordar uno de los aspectos más reprobables de su joven nación.

Ahora, la situación ha cambiado. Hollywood produce películas sobre la esclavitud, y los profesionales, los críticos y la audiencia las aplauden (cuando lo merecen). ¿Se ha roto el tabú para siempre? Steve McQueen, director de  12 Years a Slave no está seguro de eso.

El director cree que el hecho de que el presidente Barack Obama ha ayudado a que películas como la suya salgan adelante, pero no está seguro de que, cuando haya un nuevo presidente, la situación siga igual. "Antes había mucha gente que quería hacer películas como 12 Years a Slave, pero en la mayoría de los casos no encontraban financiación. Ahora es más fácil, pero habrá que ver cuando no esté Obama", asegura.

Basada en hechos reales, '12 años de esclavitud' se ha situado como la película favorita de la temporada de premios cinematográficos La película del cineasta británico se ambienta en el año 1850, cuando Solomon Northup, músico negro y hombre libre, ve cómo su vida se viene abajo cuando dos tipos le drogan y lo secuestran para venderlo como esclavo en el Sur, en una plantación de Louisiana. Así comienza su lucha por recuperar la libertad y reunirse con su familia.

Con esta premisa, basada en hechos reales (concretamente en el diario del propio Solomon Northup), 12 Years a Slave se ha situado como uno de los filmes favoritos de la temporada de premios cinematográficos. Recibió el reconocimiento del público en el pasado Festival Internacional de Toronto, se hizo con tres premios de los Critics' Choice Movie Awards —mejor película, mejor actriz de reparto y mejor guión adaptado— y Lupita Nyong'o destacó de nuevo como mejor actriz de reparto en los Premios del Sindicato de Actores.

Además, la película ha sido reconocida con el Globo de Oro a mejor película dramática, ha obtenido dos importantes premios BAFTA (mejor película y mejor actor), ha destacado en los Satellite Awards con los premios a mejor película y mejor director y se encamina hacia los Oscar, gala que se celebrará el próximo 2 de marzo, avalada por nueve nominaciones y muchas posibilidades de obtener el galardón a mejor largometraje del año.

Michael Fassbender (Prometheus), Chiwetel Ejiofor (American Gangster) y Brad Pitt han construido, a las órdenes del director británico Steve McQueen (Shame), un relato intenso y lleno de crudeza sobre la esclavitud en Estados Unidos que difícilmente puede provocar indiferencia.

También en 2013

La historia ya ha conmovido a medio mundo y su guión ha llevado este espinoso tema al epicentro de Hollywood. No es la primera vez que sucede. De hecho, este es el segundo año consecutivo que los focos de la meca del cine apuntan en esa dirección, ya que dos de las grandes protagonistas de la pasada edición de los Oscar, Lincoln y Django desencadenado, giraban en torno al brutal sometimiento de la raza negra en los Estados Unidos durante los siglos XVIII y XIX.

Cada una de ellas trata el tema a su estilo o, más bien, al de su director. Steven Spielberg, con Daniel Day-Lewis en el papel de Abraham Lincoln, se acerca a la esclavitud desde los puntos de vista político e histórico, friamente, sin mostrar contexto social ni recurrir a ese sentimentalismo tan habitual de la filmografía del cineasta.

Tarantino abordó el tema de la esclavitud en 'Django desencadenado' desde un punto de vista mucho muy personal recurriendo al western El filme cuenta cómo, en los últimos meses de la Guerra de Secesión, el presidente estadounidense lucha por sacar adelante la decimotercera enmienda a la Constitución, la abolición de la esclavitud, más como estrategia política que como defensa de la igualdad racial.

Por su parte, Quentin Tarantino aborda el tema en Django Unchained desde un punto de vista mucho más personal, recurriendo al western —un género que el cineasta adora— y aplicándole su fórmula mágica basada en el espectáculo de la violencia y la caricatura extrema. El resultado es un drama de acción que narra la historia de venganza de Django (Jamie Foxx), un esclavo negro que, aliado con el cazarrecompensas alemán King Schultz (Christoph Waltz), emprende un sangriento viaje en busca de su esposa.

También el año pasado, en la irreverente y descabellada Abraham Lincoln: Cazador de vampiros, se toca tangencialmente el tema de la esclavitud. Se hace desde un punto de vista que roza el surrealismo, ya que los esclavos constituyen el alimento principal de los chupasangres y su liberación no es más que una estrategia en la lucha contra las malvadas criaturas de la oscuridad.

Pocos filmes sobre esclavitud

Spielberg, siempre muy interesado en los conflictos raciales, es el artífice de gran parte de esos escasos acercamientos a este capítulo de la historia americana. En 1985, apeló a las emociones de los espectadores con El color púrpura, la adaptación de la novela homónima que en 1983 ganó un premio Pulitzer. La película cuenta la historia de Celie, una adolescente negra de catorce años que está embarazada de su propio padre, quien la vende a un hombre que la maltrata y la esclaviza. El filme obtuvo 11 nominaciones a los Oscar, aunque acabó yéndose de vacío.

En 1977, la cadena de televisión ABC produjo la miniserie 'Raíces', que fue un éxito de crítica y público Doce años después, en 1897, el padre de Tiburón y E.T., el extraterrestre volvía a dejar su huella sentimental en Amistad, el relato de un grupo de esclavos africanos que, en 1839, tratando de escapar de sus captores, llegan a bordo de la goleta española La Amistad a la costa de Estados Unidos. A pesar de sus cuatro nominaciones a los Oscar, Spielberg volvió a quedarse sin estatuilla.

Finalmente ha sido Lincoln (2012), la tercera película de su particular "trilogía de la esclavitud", la que sí ha logrado llevarse alguno de los preciados galardones a los que aspiraba. No muchos, sólo dos (mejor actor y mejor dirección artística) de los doce por los que luchaba.

Hace sólo unos meses, la película El mayordomo, de Lee Daniels, también echaba una mirada a las grandes desigualdades entre negros y blancos, que perduraron hasta mucho tiempo después de la abolición de la esclavitud. La cinta relata la historia de Cecil Gaines, un hombre negro que fue criado en una plantación de algodón en la década de 1920, que luchó por escapar de la segregación racial del sur de EE UU en busca de una vida mejor y que acabó siendo mayordomo jefe de la Casa Blanca desde 1952 hasta 1986, lo que le permitió conocer a ocho presidentes y ser testigo directo de algunos de los grandes momentos de la historia reciente.

Ante el silencio generalizado de la industria del cine, fue la pequeña pantalla la que durante mucho tiempo dejó uno de los mejores testimonios sobre el drama racista en Estados Unidos, la miniserie Raíces, producida en 1977 por la cadena de televisión ABC. En ella se narraba la historia de Kunta Kinte, un joven africano capturado en Gambia por traficantes de esclavos.

La serie fue un éxito de crítica y público. Ganó 9 Emmys, un Globo de Oro, y un Peabody Award, y tuvo muy buenos datos de audiencia, tanto en Estados Unidos como fuera de allí.

Sus rivales en los Oscar

Aunque 12 años de esclavitud comenzó la temporada de premios como la gran favorita, en los últimos meses se le han sumado un buen número de duros rivales. Este año, son nuevo los largometrajes que optan al Oscar a mejor película. La gran rival de la película de Steve McQueen es La gran estafa americana, de David O.Russell, que se alzó como gran ganadora en la pasada gala de los Globos de Oro. También ha obtenido múltiples reconocimientos Gravity, casi todos técnicos, pero con una nominación muy importante que ha concluido en triunfo en sucesivas ocasiones: el mexicano Alfonso Cuarón ha sido elegido mejor director por el Sindicato de Actores, en los Critics' Choice Movie Awards, en los BAFTA y en los Globos de Oro.

Otra cinta con muchas opciones de destacar en la gala de los Oscar e incluso de obtener el galardón a mejor película es El lobo de Wall Street, dirigida por Martin Scorsese y protagonizada por Leonardo DiCaprio. También se han sumado a la terna, la británica Philomena, de Stephen Frears, y las intimistas Nebraska, de Alexander Payne, y Her, del peculiar Spike Jonze. Completan el listado de nominadas Dallas Buyers Club, donde destaca el trabajo de Matthew McConaughey, y Capitán Phillips, protagonizada por Tom Hanks.