´Sylvette, 3. Mai 1954´ - ´Picassos Modell Sylvette David´, 1954
Óleo de Picasso de 1954 y retrato de Sylvette del fotógrafo André Villers © Succession Picasso / VG Bild-Kunst, Bonn 2014. Photo: Lars Lohrisch/Kunsthalle Bremen – Der Kunstverein in Bremen, Prints Collection

Sylvette David tenía 19 años cuando conoció a Pablo Picasso en la primavera de 1954 en Vallauris (Francia), un pueblo de la Costa Azul conocido por su tradición ceramista y artesana.

Hija de la pintora inglesa Honor Gell y del galerista de París Emmanuel David; la chica era rubia, esbelta  y llevaba la melena recogida en una cola de caballo: representaba el ideal femenino de belleza en los años en los que apenas comenzaba su carrera Brigitte Bardot, que comenzó a peinarse de la misma manera cuando la joven musa se hizo famosa por posar para el artista español.

Picasso tenía entonces 73 años. Sylvette era la novia de Toby Jellinek, un joven artista vanguardista que hacía muebles de metales forjados. Picasso le compró dos sillas de madera, cuerda y metal y la pareja se las llevó en una modesta vespino a La Galloise, la casa en la que el malagueño vivía con Françoise Gilot, madre de sus dos hijos. Deslumbrado por las posibilidades pictóricas del rostro y el pelo largo de la tímida chica francesa, Picasso no tardó en proponerle a Sylvette que posara para él e iniciaron una relación artística que culminó en alrededor de 60 trabajos. 

Sylvette, Sylvette, Sylvette: Picasso und das Modell (Sylvette, Sylvette, Sylvette: Picasso y la modelo), en el Kunsthalle de Bremen (Alemania) hasta el 22 de junio, es una sorprendente exposición que pone bajo el mismo techo por primera vez la serie completa de obras de Picasso con Sylvette como musa. El conjunto abarca pinturas, dibujos, esculturas de metal y cerámica; algunos de ellos no se habían exhibido antes al público.

Sylvette en metal doblado y pintado

Desde abril hasta junio de 1954, el artista experimentó con varias técnicas y estilos; convirtió la figura de la musa en obras realistas y también cubistas y abstractas. Para la serie de retratos de Sylvette empleó la grisalla, la tradicional técnica pictórica que emula el relieve escultórico empleando sombras de una misma gama de colores, en este caso los grises. Fue el momento en que hizo sus primeras piezas de metal doblado y pintado, obras de superficies planas que borraban la frontera entre la escultura y la pintura.

Picasso comenzó a crear piezas que borraban la frontera entre la escultura y la pinturaCon más de 220 piezas en total procedentes de museos y colecciones privadas de todo el mundo, la muestra de Bremen repasa las diferentes representaciones de la musa y las acompaña de fotografías de autores como David Douglas Duncan o Alexander Liberman que documentan los encuentros entre los dos protagonistas.

Pintaba para matar el tiempo mientras posaba

Una selección de pinturas de Picasso protagonizadas por François Gilot y Jacqueline Roque (parejas y modelos del autor respectivamente antes y después de que conociera a Sylvette) enmarca en una cronología a la joven inspiradora de la serie.

Con 79 años, todavía exhibe la sonrisa ingenua y relajada de su juventud La rubia de 19 años comenzó precisamente a pintar para matar el tiempo mientras posaba para Picasso, normalmente sentada en una mecedora. Fue modelo y rechazó propuestas para ser actriz. Después comenzó a dedicarse profesionalmente a la pintura, la cerámica y la escultura. Vivió en París y en Londres, se casó en tres ocasiones y tuvo varios hijos. Ahora —con 79 años y todavía dueña de la sonrisa ingenua y relajada de su juventud— vive en Inglaterra y sigue trabajando como artista, firmando sus obras con el nombre de Lydia Corbett.