Casa Blanca
Imagen de la Casa Blanca. Archivo. Lenin Nolly / NOTIMEX

Sin que penda sobre ellos la sombra de un enfrentamiento ni de una crisis en ciernes, el presidente Barack Obama y el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, sostuvieron el martes una inusual conversación en privado en la Casa Blanca, en la que abordaron posibles temas de común acuerdo que puedan sentar las bases para objetivos más ambiciosos, como la reforma de inmigración y asuntos de comercio que tiene pocas probabilidades de ver avances este año.

No se mencionó de algún importante avance Los colaboradores de ambos rivales políticos calificaron las conversaciones como "constructivas", pero ninguno mencionó que se hubiera llegado a un importante avance.

Sin embargo, la sesión de una hora se desarrolló en una atmósfera de la que ambos bandos podrían beneficiarse para obtener modestos logros bipartidistas. Además de los asuntos de comercio e inmigración, los colaboradores de ambos dijeron que Obama y Boehner también abordaron la industria manufacturera, los seguros de salud, la ley de salud de Obama, presupuestos, ayuda para la sequía en California, prevención de incendios forestales y el proyecto de ley para la construcción de autopistas.

Diciembre de 2012, su última reunión

La reunión tiene un significado especial porque son infrecuentes. La última vez que se reunieron en privado fue en diciembre del 2012, cuando estaban enfrentados por el tema de los impuestos y el gasto durante las negociaciones para reducir el déficit.

Sus colaboradores trataron de minimizar la importancia de su cita en privado, señalando que no eran inusuales las conversaciones telefónicas entre ambos.

"Estamos hablando sobre una serie de asuntos que reflejan las cosas en que actualmente colaboramos en Washington, tanto en la Casa Blanca y en el gobierno y esperamos que pueda ser posible también en el Congreso", destacó el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney.

La cita tuvo lugar en medio de un ambiente de escasa crítica de los republicanos hacia la ley del seguro de salud, mientras ambos partidos se preparan para un año electoral.

Tanto los aliados de la Casa Blanca como de Boehner consideran que esos pasos podrían ser elementos constructivos para abordar otros asuntos más espinosos como inmigración y comercio.