La propuesta de un legislador de Kansas para seguir la pista al estatus de inmigración de los alumnos de escuelas públicas ha activado la alarma en una de las comunidades más diversas del estado, donde a los administradores escolares les preocupa que incluso plantear el asunto a los padres afectaría significativamente el entorno que han tratado de crear.

Un representante presentó su proyecto para determinar cuánto dinero se gasta en educar a niños sin autorización El representante republicano Allan Rothlisberg y funcionarios del distrito escolar de Garden City en el oeste de Kansas concuerdan que según un fallo de la Corte Suprema en 1982 todos los menores tienen derecho a la educación pública sin importar su estatus inmigratorio, o el de sus padres. Pero Rothlisberg, de Grandview Plaza, presentó su proyecto de ley con la meta de determina cuánto dinero gasta el estado en educar a niños que no tienen autorización para estar en Estados Unidos.

"Lo que trato de mostrar es adónde va el dinero de nuestros contribuyentes", declaró Rothlisberg al periódico Garden City Telegram. "Ese dinero no está yendo a nuestros hijos o nietos".

La propuesta de Rothlisberg contempla exigir que todos los niños que se inscriban en una escuela pública por primera vez presenten prueba de que están legalmente en el país, como la tarjeta del Seguro Social, el certificado de nacimiento u otro documento. A su vez, los distritos escolares presentarían informes anuales al estado con el total de alumnos matriculados que no han presentado esas pruebas.

Ningún menor sería identificado en los informes anuales, pero Rick Atha, superintendente escolar de Garden City, dijo que el mero hecho de preguntar sobre el estatus de ciudadanía de los niños afectaría el ambiente de confianza que el distrito ha creado con todas las familias.

Pruebas de residencia

Las plantas de procesamiento de carne son un sector importante en Garden City y sus alrededores. Hasta 2012, aproximadamente 20% de sus casi 27.000 habitantes nacieron en el extranjero, en comparación con 6,5% en todo el estado, según información del censo, que también indica que en 40% de las viviendas de Garden City se habla algún idioma que no sea el inglés, en comparación con 11% a nivel estatal.

El 20% de sus casi 27.000 habitantes de Garden City nacieron en el extranjero "Hacer lo que este proyecto de ley pide a los distritos escolares es crear un ambiente incómodo para los niños en la escuela, al preguntar sin son documentados o indocumentados", dijo Atha. "Nuestra labor es hacer que los niños y sus padres se sientan bienvenidos en la escuela, que la escuela es un lugar seguro para ellos".

Atha dijo que Garden City no pide a sus estudiantes pruebas de residencia, como la factura de la electricidad o el contrato de arrendamiento, y también les pide el certificado de nacimiento para establecer quienes pueden tomar decisiones a nombre de los alumnos.

Más allá de eso, Atha dijo que no sabe cuántos estudiantes están en el país sin autorización "porque no damos seguimiento a esa información ni la pedimos, porque es irrelevante".

Garden City coloca a los alumnos que han llegado recientemente a Estados Unidos en aulas para recién llegados, donde se pueden hablar hasta 10 idiomas, dijo el superintendente adjunto Darren Dennis, quien agregó que los alumnos que aprenden inglés como segundo idioma son casi 44 por ciento del total del distrito.

Rothlisberg dijo que su proyecto de ley no haría que los alumnos se sientan discriminados, puesto que todos tendrían la obligación de entregar documentos que prueben que están en el país legalmente.

"De todas formas se sienten fuera de lugar porque están aquí ilegalmente. De manera que ya saben que están infringiendo la ley", dijo Rothlisberg.