El ministro de finanzas de Alemania viaja a Washington para advertir a las autoridades estadounidenses de que los planes de imponer aranceles a las importaciones de acero y aluminio europeos podrían desatar una guerra comercial.

El domingo antes de partir, el ministro Peter Altmaier dijo a la televisora ARD que tratará de evitar “un espiral” de medidas y represalias.

“No quiero que ocurra una guerra comercial entre Europa y Estados Unidos”, expresó el ministro.

La Unión Europea ya ha publicado una lista de productos que tendrán aranceles en caso de que no se le exima de los planes del presidente Donald Trump.

La UE asegura que cumple con las prácticas de un comercio justo, y que en todo caso el problema es la sobreoferta de producción por parte de China.

Altmaier dijo que Estados Unidos y Alemania deben ser capaces de producir el acero competitivamente sin que otros lo vendan “a precios de dumping”.