Un individuo disfrazado con un uniforme escolar detonó una granada en medio de cientos de universitarios en la capital de Afganistán el domingo, suicidándose e hiriendo a cinco estudiantes, informó la policía.

El atacante llevaba un chaleco lleno de explosivos que no llegó a explotar, dijo el jefe policial Nasir Nadery.

Los estudiantes estaban dentro de un complejo privado donde estaban cursando clases para prepararse para los exámenes universitarios.

El ataque ocurrió en un vecindario de Kabul dominado por la etnia hazara, una minoría chií con frecuencia blanco de los extremistas sunís. Nadie se atribuyó el ataque de inmediato pero es el mismo modus operandi de ataques previos del grupo Estado Islámico.

Por otra parte, los talibanes atacaron puestos de seguridad al noroeste de la capital de Afganistán y mataron al menos a cinco policías.

Mohammed Zaman, jefe de policía en la provincia de Ghazni, dijo que el ataque del sábado por la noche desencadenó un tiroteo de dos horas.

Los talibanes han intensificado los ataques en todo Afganistán desde que Estados Unidos y la OTAN concluyeron formalmente su misión de combate a fines de 2014.

Mientras tanto, en la provincia occidental de Ghor, una bomba al costado del camino mató a un joven pastor e hirió a otras cinco personas. El portavoz policial Iqbal Nizami informó que los milicianos colocaron la bomba para atacar a las fuerzas de seguridad.

En la provincia oriental de Khost, el portavoz de la policía Basir Bina dijo que una bomba caminera mató a dos niños e hirió a otros nueve. Ambas bombas explotaron el sábado.