ONU: En 2017 fueron asesinados 84 activistas en Colombia

Ochenta y cuatro defensores de los derechos humanos fueron asesinados en Colombia el año pasado, mientras el país lucha por frenar la violencia tras un acuerdo de paz firmado en 2016 con las Fuerzas...

Ochenta y cuatro defensores de los derechos humanos fueron asesinados en Colombia el año pasado, mientras el país lucha por frenar la violencia tras un acuerdo de paz firmado en 2016 con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, informó el viernes Naciones Unidas.

Algunos analistas aseguran que dicho acuerdo ha derivado en una disminución general en las tasas de homicidios. Pero en un informe, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos señaló que activistas y líderes sociales están siendo atacados por narcotraficantes, escuadrones de la muerte de derecha y grupos rebeldes más pequeños.

El reporte agregó que el retiro de las FARC de algunas zonas remotas de Colombia ha detonado una feroz disputa entre grupos delictivos por el control de los bienes que solían estar en poder de las guerrillas, incluyendo las rutas de tráfico de drogas y los campos de coca usados para la elaboración de cocaína.

Los activistas pro derechos humanos han quedado atrapados en medio de esta nueva lucha.

"Aparentemente, varias víctimas fueron asesinadas por apoyar las políticas derivadas del Acuerdo, como la sustitución de cultivos ilícitos y la reforma rural integral", de acuerdo con el informe.

La agencia de Naciones Unidas exigió al gobierno colombiano que tenga una mayor presencia en zonas rurales y desarrolle programas que alejen a los agricultores locales de los cultivos ilegales. También exhortó a Colombia a castigar a quienes agredan a los activistas.

“Si bien la Fiscalía General de la Nación ha avanzado significativamente en la identificación del autor material de estos delitos, en la mayoría de los casos los autores intelectuales no han sido identificados”, subrayó el documento.

Añadió que 36 ex integrantes de las FARC fueron asesinados el año pasado y pidió a Colombia redoblar sus esfuerzos para proteger a ex rebeldes y facilitar su transición a la vida civil.

El reporte resaltó que Colombia ha batallado para brindar a los 7.000 ex combatientes de las FARC salud, educación y oportunidades de trabajo adecuados, y añadió que eso pudo causar que algunos ex rebeldes se sumaran a grupos delictivos.

“Una reintegración exitosa es clave para evitar que los excombatientes participen en actividades ilegales”, indicó el informe.

La agencia de la ONU criticó además la política antidrogas de Colombia y dijo que la erradicación forzada de cosecha ilegal de coca ha causado fuertes enfrentamientos entre agricultores y policías. En octubre, siete granjeros fueron asesinados en el empobrecido distrito de Tumaco mientras trataban de impedir que los soldados erradicaran plantas de coca. El incidente se encuentra bajo investigación.

Según el reporte, a varias comunidades en zonas aisladas del país les fueron prometidos programas de sustitución de cosechas, pero luego fueron obligados a la erradicación. Estos "mensajes contradictorios" han llevado a algunos pobladores a la esfera de influencia de grupos delictivos, aseveró.