Hallan culpable a joven iraquí de colocar bomba en Londres

Un adolescente iraquí que dijo a las autoridades que había sido entrenado por el grupo Estado Islámico fue hallado el viernes culpable de intento de asesinato por colocar una bomba casera en un tren...

Un adolescente iraquí que dijo a las autoridades que había sido entrenado por el grupo Estado Islámico fue hallado el viernes culpable de intento de asesinato por colocar una bomba casera en un tren subterráneo de Londres.

Ahmed Hassan, de 18 años, pareció no inmutarse al escuchar la sentencia en la Corte Central Criminal de Londres. La bomba casera explotó parcialmente en la estación Parsons Green el 15 de septiembre de 2017, dejando 30 heridos. Los fiscales dijeron que pudo haber más heridos y probablemente muertos si es que el aparato hubiera funcionado adecuadamente.

La fiscal Alison Morgan dijo al jurado que la bomba no estalló totalmente por "cuestión de suerte".

Hassan admitió haber construido la bomba pero negó que tratara de matar a alguien, diciendo que no la armó con la intención de que explotara. En el banquillo de testigos, dijo que solo quería que provocara un incendio porque él estaba "aburrido y estresado" y había desarrollado la fantasía de convertirse en prófugo.

El muchacho huyó de Irak y llegó a Gran Bretaña en 2015 tras atravesar el Eurotúnel en un camión. Antes del ataque había solicitado asilo, estaba viviendo con una familia suplente cerca de Londres e iba a una universidad.

Las autoridades británicas están siendo criticadas por no prever que Hassan podría actuar violentamente. Durante una entrevista migratoria en enero de 2016, él dijo a funcionarios que él fue reclutado por ISIS en Irak y que fue obligado a entrenar con ellos.

"Ellos nos entrenaron a cómo matar. Todo se basa en la religión", dijo.

En la corte, Hassan argumentó que había inventado la historia sobre ISIS para aumentar sus probabilidades de conseguir asilo en Gran Bretaña.

Él le dijo a uno de sus profesores universitarios que él tenía la "obligación de odiar a Gran Bretaña" porque él la responsabilizaba por una bomba que mató a su padre en Irak hacía más de una década. El profesor lo refirió a Prevent, un programa administrado por el gobierno para desrradicalizar a personas.

El comandante Dean Haydon, jefe del Comando de Antiterrorismo de la Policía Metropolitana, dijo que Hassan era "deshonesto y malicioso".

Haydon dijo que Hassan parecía estar interesado en el programa de desrradicalización, "pero mantuvo en secreto lo que planeaba y tramaba".

Hassan será sentenciado la próxima semana. Enfrenta una sentencia máxima de cadena perpetua.