Renuncia alcalde de Teherán tras denuncias por baile escolar

El alcalde Teherán renunció luego que sectores estrictos del régimen teocrático islámico lo criticaron por asistir a una ceremonia donde bailaron unas niñas de escuela primaria, reportó el jueves la...

El alcalde Teherán renunció luego que sectores estrictos del régimen teocrático islámico lo criticaron por asistir a una ceremonia donde bailaron unas niñas de escuela primaria, reportó el jueves la prensa iraní.

Mohammad Ali Najafi presentó su dimisión al concejo municipal, que debatirá el tema en abril.

La semana pasada, la fiscalía citó a Najafi por asistir a la ceremonia en que las niñas bailaron para conmemorar el Día Internacional de la Mujer.

El jefe del concejo municipal Mohsen Hashemi Rafsanjani dijo que Najafi renunció por razones de salud. No dio detalles.

Voceros de línea dura del régimen islamista aprovecharon el caso para ejercer presión sobre Najafi, un tecnócrata de 65 años de edad quien asumió el cargo en agosto prometiendo luchar contra la corrupción.

Según reportes oficiales la municipalidad tenía una deuda de 10.000 millones de dólares, incluyendo 1.000 millones a contratistas, cuando Najafi asumió el cargo.

Najafi sucedió a Mohammd Bagher Qalibaf, un político conservador que se postuló brevemente como candidato contra el presidente Hassan Rouhani en mayo antes de abandonar la contienda.

Mohammad Reza Aref, un miembro reformista del parlamento y quien vicepresidente bajo la presidencia de Mohamed Jatami, le pidió al concejo municipal evaluar la renuncia de Najafi y tratar de hacer que se quede.

Los sectores reformistas opinan que Najafi está siendo presionado como venganza por haber denunciado fraude en el gobierno municipal bajo la administración de Qalibaf.

El parlamentario Parvaneh Mafi dijo que “los intentos de Najafi por combatir la corrupción... posiblemente llevaron presiones contra él y posiblemente incidieron en su decisión de renunciar, reportó el diario Hamshahri.

Las presiones contra Najafi parecen ser parte de una pugna de poderes entre los clérigos intransigentes y los miembros más moderados de la administración del presidente iraní.

Esta semana, legisladores de línea intentaron destituir mediante juicio político a tres ministros de Rouhani.