Grupos de productores rurales, comerciantes y transportistas realizaron el miércoles concentraciones de protesta en distintos puntos de Uruguay en reclamo de una baja en los precios de combustibles, las tarifas de electricidad y otros costos de producción, que según sus voceros tornan inviable producir y exportar desde el país.

“Queremos concientizar a la gente de que hay una problemática muy grande a nivel productivo, industrial, de comercios, de servicios, de transporte”, dijo Guillermo Franchi, uno de los organizadores de la protesta, a radio Carve. “Vamos a insistir, incesantemente, hasta que se tome en cuenta que vamos por mal camino”.

Los productores, que también se quejan de la baja cotización de dólar, eligieron como lugares de protesta distintos lugares vinculados a las exportaciones: puertos, puentes internacionales y zonas francas. Una de las mayores concentraciones se realizó frente al puerto de Montevideo, el principal del país.

El objetivo de la jornada es “continuar sensibilizando al gobierno, partidos políticos y sociedad en su conjunto sobre las circunstancias adversas que atraviesan todos los sectores productores sin excepción”, dijo un comunicado firmado por cinco de las principales asociaciones de productores rurales.

El movimiento, que ya realizó otras dos jornadas de protesta en enero, nació sin embargo al margen de estas gremiales y de los partidos políticos y por eso sus voceros se han dado en llamar “autoconvocados”. Se organizan a través de grupos de WhatsApp, como eslogan utilizan la frase “Un solo Uruguay” y como bandera el pabellón nacional.

Desde filas de la gobernante coalición de izquierda Frente Amplio se ha insistido en que el movimiento tiene vínculos con los partidos de oposición.

El 23 de enero, miles de productores se reunieron en la ciudad de Durazno, en el centro del país, para leer una proclama que resumía sus reclamos: “Un Estado insaciable aborta cualquier posibilidad de competir en igualdad de condiciones con los mercados vecinos”.

Como respuesta a las protestas, el gobierno otorgó mejoras y compensaciones económicas a algunos sectores productivos pero fueron rechazadas por los “autoconvocados” por considerar que tienen efecto parcial y poco significativo.

Los precios del combustible y de la electricidad en Uruguay son mayores que en otros países de la región.

Según la consultora privada SEG Ingeniería, la tarifa más cara de electricidad industrial en Uruguay tuvo en enero un costo de 139 dólares por megavatio hora, mientras que en Chile fue 138, en Brasil 128 y en Argentina 108.

En las tarifas domiciliarias, el megavatio hora tuvo un costo máximo de 299 dólares en Uruguay. En Brasil fue 209, en Chile 183 y en Argentina 134.

El litro de gas oil, de acuerdo a la comparación que realiza SEG Ingeniería, costó en enero 1,41 dólares en Uruguay, frente a 1,16 en Argentina, 1,05 en Brasil y 0,86 en Chile.

También la nafta es más cara en Uruguay: 1,75 dólares el litro en enero, mientras en Argentina fue 1,33, en Brasil 1,30 y en Chile 1,25.

Uruguay es un país agropecuario. La carne vacuna fue en 2017 el principal producto de exportación y la soja el tercero. Entre ellas se ubica la pasta de celulosa, un sector que se ha expandido en los últimos años con inversiones internacionales estimuladas con beneficios fiscales.