La policía de Sao Paulo usó gas lacrimógeno y balas de goma el miércoles para dispersar a una muchedumbre de furiosos maestros de escuelas públicas que protestaban contra cambios propuestos a sus planes de pensiones.

Los maestros se habían congregado frente al Concejo Municipal cuando éste comenzó los debates para incrementar las contribuciones mensuales de los empleados públicos a los fondos de pensiones de 11% a por lo menos 14%.

El choque comenzó cuando solamente algunos de los maestros en huelga fueron autorizados a entrar al edificio. Algunos de los que quedaron afuera destrozaron ventanas al tratar de ingresar a la fuerza. Los manifestantes fueron frenados por la policía.

El Departamento de Educación dijo que los maestros en 93% de las 1.550 escuelas administradas por el gobierno de Sao Paulo están en huelga. Otras 1.500 escuelas, administradas privadamente, no están afectadas por el paro.

El número de maestros en huelga y el número de estudiantes afectados por el paro no estaba disponible de inmediato.