El gobierno español dijo el miércoles que trabajará para subir las pensiones, aunque advirtió que su prioridad será asegurar el futuro del sistema de jubilación del país.

Los expertos han expresado su preocupación sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones en una España cada vez más envejecida, donde el número de trabajadores que contribuye a la seguridad social se reduce de forma paulatina.

“No hay motivo para sentir desasosiego”, dijo el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, durante un debate especial sobre el tema en el parlamento tras recientes protestas de jubilados.

Los sindicatos han convocado nuevas manifestaciones para el sábado reclamando subidas de pensiones en línea con la inflación. Los pensionistas, respaldados por partidos de oposición, afirman que la subida del 0,25% en 2017 no fue suficiente.

El gobierno alega que el año pasado se pagaron 139.000 millones de euros en pensiones del estado, lo que supuso el 29% del gasto público.