Al menos 10 agentes de seguridad fallecieron el miércoles en un ataque insurgente contra un puesto de control en la provincia de Farah, en el oeste de Afganistán, dijeron funcionarios.

Cuatro de los fallecidos eran miembros del servicio de inteligencia y los otros seis eran policías, explicó Abdul Samad Salehi, miembro del consejo provincial.

Según Salehi, los talibanes perpetraron el ataque registrado a primera hora de la mañana del miércoles cerca de la ciudad de Farah, aunque ningún grupo se atribuyó de inmediato la autoría. En los últimos meses, los talibanes han reforzado sus ataques contra las fuerzas de seguridad en la región.

Este fue el cuarto gran ataque contra las fuerzas de seguridad en menos de una semana. En ellos fallecieron un total de 38 efectivos, cinco fueron capturados con vida por los insurgentes y muchos otros resultaron heridos, según funcionarios provinciales.

Las autoridades de la provincial de Farah han pedido repetidamente al gobierno central que envíe más tropas a la zona.