En un despacho de AP del 13 de marzo sobre la persona elegida por el presidente Donald Trump para ser la próxima directora de la CIA, The Associated Press reportó erróneamente que esa persona, Gina Haspel, supervisó una prisión de la CIA en Tailandia de 2003 a 2005. Esa cárcel cerró en diciembre de 2002, y la AP no ha logrado determinar por cuánto tiempo Haspel fungió como jefa de la base donde se ubicaba la prisión. El reporte de la AP también indicaba que ella supervisó la cárcel en la época en la que los detenidos Abu Zubaydah y Abd al Rahim al-Nashiri fueron sometidos a una forma de tortura conocida como “el submarino”. A esos detenidos se les aplicó esa técnica en el lugar, según un informe del Senado sobre torturas emitido en 2014 y otros documentos, pero la CIA no quiso confirmar ningún detalle sobre el papel desempeñado por Haspel en el trato que recibieron. Durante el período en que los dos hombres fueron torturados, Haspel era una alta funcionaria de la unidad de la CIA que administraba el programa de detenciones en el que se aplicaban lo que la agencia llamaba "técnicas mejoradas para interrogar”.

A continuación presentamos una versión corregida de la historia:

La mujer elegida para dirigir la CIA enfrenta cuestionamientos sobre tortura

El presidente Donald Trump recurre a una veterana de la CIA para que encabece la agencia, y si el Senado confirma a Gina Haspel, será la primera mujer en la historia en estar al frente de la agencia.

Por DEB RIECHMANN

Associated Press

WASHINGTON (AP) — La persona escogida por el presidente Donald Trump para dirigir la CIA es una espía de carrera que está acusada de supervisar las torturas en una prisión secreta durante uno de los capítulos más oscuros en la historia de la agencia.

En caso de ser ratificada en el cargo, Gina Haspel, de 61 años, se convertiría en la primera mujer en estar al frente de la CIA.

Los colegas de Haspel la describen como una veterana con más de 30 años de experiencia en actividades de inteligencia y dicen que conducirá a la agencia con integridad. Pero los años en los que supervisó una prisión secreta estarán bajo la lupa durante su audiencia de confirmación.

Trump anunció el martes que escogió a Haspel para tomar el puesto de Mike Pompeo, quien reemplazará a Rex Tillerson como secretario de Estado. Haspel se integró a la CIA en 1985 y ha sido subdirectora de la agencia desde febrero de 2017.

Después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, ejerció altos puestos en la unidad de la CIA que administraba el programa de detenciones que utilizaba “técnicas mejoradas de interrogatorio”.

En algún momento de 2002, Haspel supervisó una prisión clandestina de la CIA en Tailandia. A los sospechosos de terrorismo Abu Zubaydah y Abd al Rahim al-Nashiri fueron torturados en ese lugar, según un informe del Senado sobre torturas emitido en 2014 y otros documentos, aunque se desconoce si dicho tratamiento ocurrió mientras Haspel era jefa de la base donde se ubicaba la prisión.

Haspel también ayudó a ejecutar la orden de que se destruyeran los videos de dichas prácticas, lo que propició una prolongada investigación del Departamento de Justicia que concluyó sin cargos.

Trump ha dicho que desea reanudar la aplicación de técnicas como el submarino (o ahogamiento simulado) y cosas “mucho peores”, pero no hay indicios de que su decisión de escoger a Haspel sea señal de que se restaurarán los severos programas de detención e interrogatorios. El mandatario podría afrontar fuertes obstáculos legales y legislativos si lo intenta.

El senador republicano John McCain dijo que Haspel debe explicar la naturaleza y grado de su participación en el programa de interrogatorios de la CIA.

“La ley estadounidense actual es clara en cuanto a la prohibición de técnicas mejoradas para interrogar”, dijo McCain, quien sufrió golpizas como prisionero durante la Guerra de Vietnam. “Cualquier persona candidata a dirigir la CIA debe comprometerse sin reservas a respetar esta prohibición”.

John Brennan, ex director de la CIA, declinó decir cuál fue el papel exacto de Haspel en el programa de interrogación, pero le dijo a la cadena NBC que ella tiene “mucha integridad” y ha tratado de llevar a cabo sus obligaciones en la agencia “cuando se le ha pedido que haga cosas difíciles en épocas desafiantes”.

Haspel ha sido jefa de diversos puestos de avanzada en el exterior. En Washington ha sido subdirectora del Servicio Nacional Clandestino.

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El periodista de The Associated Press Frank Jordans en Berlín, contribuyó a este despacho.