Tropas de Turquía y combatientes aliados de la oposición iniciaron un sitio sobre la localidad de Afrin, ubicada en el norte de Siria y que está controlada por sirios kurdos, dijo el martes el ejército de Ankara.

En tanto, el gobierno sirio dijo que sus fuerzas tomaron el control de un distrito al sur de Damasco abandonado por milicianos y civiles.

El sitio de Afrin supone un avance significativo en la ofensiva turca, que comenzó hace siete semanas y dejó atrapados a cientos de miles de civiles. El ejército dijo en un comunicado que tomó el control de “áreas críticas” del pueblo pero no proporcionó más detalles.

Miles de personas comenzaron a huir de Afrin el lunes a medida que las tropas turcas se acercaban a la localidad, dirigiéndose a zonas próximas controladas por el gobierno.

Turquía lanzó una ofensiva militar sobre el enclave fronterizo el pasado 20 de enero para expulsar a las fuerzas sirias kurdas, a las que Ankara considera “terroristas” y una extensión de los rebeldes kurdos que libran una insurgencia en el interior del país.

Por otra parte, docenas de civiles evacuaron el lunes parte del suburbio de Ghouta oriental, en las afueras de Damasco, tras llegar a pie y en autocares a un puesto de control habilitado por los ejércitos de Siria y Rusia.

La agencia gubernamental Central Military Media dijo que un millar de personas partieron en autobuses y camionetas hacia la provincia norteña de Idlib, cumpliendo un acuerdo previo entre el ejército y los milicianos que controlaban el distrito de Qadam.

El gobierno de Siria y el ejército ruso establecieron un corredor fuera de Ghouta oriental para organizar las salidas de una zona en la que viven unas 400.000 personas.

Las fuerzas de Damasco dividieron la región en tres zonas separadas gracias a su rápido avance de los últimos días, en un importante revés para los rebeldes.

El mayor grupo rebelde de Ghouta, el Ejército del Islam, dijo en un comunicado que no abandonará la zona y que seguirá combatiendo el avance de las fuerzas gubernamentales hasta el final.

La milicia emitió su comunicado horas después de anunciar que había llegado un acuerdo con las fuerzas rusas que respaldan al presidente Bashar Assad para evacuar a los heridos del enclave. El pacto se forjó a través de Naciones Unidas, agregó la nota.

La televisora siria mostró a varias personas llegando al cruce de Wafideen con una mujer que dijo llevar más de un año esperando para sacar a su hijo enfermo del enclave. En otras imágenes de la cadena podía verse a un hombre mayor en silla de ruedas antes de entrar en una ambulancia y otros sostenían a una mujer que apenas podía caminar.

“Nuestra ideología revolucionaria no nos permite vender la sangre de los combatientes sagrados que liberaron Ghouta”, dijo Hamza Bayraqdar, portavoz del jefe militar del grupo, en un comunicado en video publicado en internet.

"Nos quedaremos en Ghouta y lo defenderemos hasta que logremos una de las dos cosas”, agregó Bayraqdar en una arenga a sus combatientes, empleando un término musulmán que significa “victoria o martirio”.

Los residentes en Ghouta Oriental sobreviven en condiciones duras por los bombardeos y la falta de comida tras meses de asedio gubernamental. Según activistas de la oposición, más de 1.100 civiles perdieron la vida desde el inicio de la última oleada de bombardeos y la ofensiva terrestre sobre el enclave.

Una nueva ronda de ataques aéreos y bombardeos alcanzó el martes por la mañana las localidades de Saqba, Jisreen y Kfar Batna matando e hiriendo a más de 20 personas, señalaron el Observatorio y el grupo opositor Defensa Civil Siria o Cascos Blancos.

El Observatorio reportó además el inicio de otra evacuación de insurgentes y familiares en una zona rebelde al sur de Damasco. Cientos de combatientes y sus familias salieron del vecindario de Qadam a bordo de autobuses que se dirigían a la provincia rebelde de Idlib, en el noroeste del país.

El gobierno alcanzó recientemente un acuerdo con los insurgentes de esa zona, agregó.

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Fraser informó desde Ankara, Turquía. El periodista de The Associated Press Maamoun Youssef en El Cairo contribuyeron a este despacho.