Un alcalde de un poblado dominicano limítrofe con Haití instó el lunes a reforzar la seguridad y dispuso el cierre temporal de un mercado binacional tras protestas de los lugareños por el reciente ataque a machetazos que cobró la vida a una pareja del que culpan a inmigrantes haitianos.

El episodio tiene lugar en Pedernales _capital de la provincia del mismo nombre a 320 kilómetros al oeste de la capital_ y es el más reciente hecho de tensión entre pobladores de zonas limítrofes entre las dos naciones caribeñas.

El llamado del regente de Pedernales, Luis Manuel Féliz, se genera después de que decenas de lugareños protestaran durante el funeral de Neiba Féliz Urbáez, quien murió el fin de semana luego de permanecer en estado grave tres semanas tras ser agredida a machetazos por desconocidos. El esposo de la mujer, Julio Reyes, falleció de forma instantánea en ese ataque.

Las autoridades dominicanas no han determinado la identidad de los agresores, pero los manifestantes en Pedernales insisten en que la pareja fue atacada por dos inmigrantes haitianos para robarles una motocicleta y que tras la agresión cruzaron la frontera hacia Haití.

El alcalde Féliz explicó que solicitó el apoyo de la Cancillería para lograr el arresto en Haití de los supuestos homicidas. Además, ordenó la suspensión del mercado binacional que se realiza en Pedernales todos los lunes y al que asisten centenares de comerciantes haitianos, a fin de evitar incidentes de violencia.

Un video difundido la tarde del lunes por el periódico Listín Diario muestra una caravana de autos en Pedernales en la que un vehículo emite con sus bocinas el himno nacional dominicano y exhorta a los haitianos a abandonar el pueblo a más tardar el martes. The Associated Press no pudo confirmar de inmediato su autenticidad.

Las tensiones entre dominicanos y haitianos en los pueblos fronterizos son frecuentes cuando algún inmigrante es señalado por participar en algún delito. El caso más grave ocurrió en 2005, cuando miles de haitianos fueron deportados o huyeron por voluntad propia para evitar posibles linchamientos, luego de que una mujer fuese asesinada en el pueblo de Hatillo Palma, 250 kilómetros al noroeste de la capital.

Turbas de dominicanos recorrieron el pueblo de Hatillo Palma y destruyeron las rústicas viviendas de los inmigrantes, con el argumento nunca comprobado de que el homicida era un haitiano.

República Dominicana y Haití comparten la isla caribeña La Española y una larga historia de 200 años de conflictos fronterizos, migratorios y comerciales.