AI: Ejército birmano construye puestos en aldeas arrasadas

El Ejército de Myanmar está construyendo instalaciones en aldeas donde antes vivían musulmanes rohinya, según Amnistía Internacional. Los habitantes de esas poblaciones huyeron a la vecina Bangladesh...

El Ejército de Myanmar está construyendo instalaciones en aldeas donde antes vivían musulmanes rohinya, según Amnistía Internacional. Los habitantes de esas poblaciones huyeron a la vecina Bangladesh después de que sus casas fueron incendiadas en lo que los analistas describen como una campaña de limpieza étnica iniciada por las autoridades.

El estado birmano de Rakhine se está viendo militarizado a un ritmo alarmante con la construcción de bases militares, helipuertos y carreteras en pueblos que fueron incendiados y allanados con topadoras, según denunció la organización de derechos, con sede en Londres, basándose en declaraciones de testigos y un análisis de imágenes por satélite.

Grupos de derechos y Naciones Unidas afirman que unos 700.000 musulmanes rohinya que huyeron a Bangladesh se vieron expulsados por una campaña de tierra quemada por parte de las fuerzas de seguridad de Myanmar, iniciada el pasado agosto después de que un grupo insurgente rohinya atacara unos 30 puestos avanzados de seguridad y otros objetivos.

“Lo que estamos viendo en el estado de Rakhine es una expropiación por parte del Ejército a una escala descomunal”, dijo Tirana Hassan, directora de respuesta a crisis de Amnistía Internacional. “Se están levantando nuevas bases para alojar a las mismas fuerzas de seguridad que han cometido crímenes contra la humanidad contra los rohinya”.

Un portavoz del gobierno de Myanmar indicó que las labores con topadoras son principalmente para preparar las zonas quemadas para la reubicación y reconstrucción. El gobierno ha negado haber prendido fuego a los pueblos para expulsar a los rohinya.

“Vamos a construir nuevos pueblos y nuevas casas y reubicar a la gente allí de acuerdo con la planificación de aldeas”, dijo por teléfono Zaw Htay. El vocero negó las acusaciones de que las labores con topadoras pretenden destruir pruebas de violaciones de derechos humanos por parte del Ejército, una gran preocupación de los grupos humanitarios.

“El allanamiento de pueblos enteros es increíblemente preocupante”, dijo Hassan. “Las autoridades de Myanmar están borrando pruebas de crímenes contra la humanidad, haciendo extremadamente difícil cualquier intento futuro de que los responsables rindan cuentas”.

La operación ha aumentado el temor entre los grupos humanitarios a que las autoridades estén destruyendo pruebas de crímenes contra los rohinya, lo que podría dificultar investigaciones futuras.

Zaw Htay también negó las acusaciones de que las obras supongan una militarización de la zona.

“No es cierto que el Ejército esté construyendo bases en la región”, dijo. “Solo son puestos policiales”.

El gobierno birmano ha prometido permitir que regresen los rohinya que huyeron y ha construido refugios, incluidas varias docenas de edificios en un gran campamento de paso en el norte de Rakhine, cerca de la frontera con Bangladesh. Sin embargo, Amnistía Internacional denunció que el allanamiento de aldeas rohinya y las nuevas construcciones podrían convertir el regreso voluntario, seguro y digno de los refugiados en una posibilidad lejana.

“El Ejército no solo está construyendo carreteras y bases de las fuerzas de seguridad, sino también derribando todo, incluidas casas, árboles, monumentos e incluso cementerios”, dijo Mohammad Ali, un vecino rohinya de la ciudad de Buthidaung, en el norte de Rakhine.