La capital siria y sus suburbios se mantenían relativamente tranquilos el domingo a pesar de la violencia que mató al menos a tres personas, dijeron activistas de la oposición y residentes de Damasco. En tanto, el Consejo de Seguridad de la ONU de aprobó por unanimidad una resolución que exige un cese del fuego de 30 días en Siria.

Los activistas reportaron enfrentamientos menores en el extremo sur de los suburbios controlados por los rebeldes, una zona conocida como Ghouta oriental, y dos ataques aéreos a última hora de la noche del sábado, poco después de que se adoptó la resolución. Durante el domingo, activistas en Ghouta informaron sobre más bombardeos.

La calma relativa se produjo después de una semana de intensos ataques aéreos y bombardeos que mataron a más de 500 personas en Ghouta oriental y dejaron decenas de muertos o heridos en Damasco, que está en manos del gobierno.

"Esta ha sido la noche más tranquila desde el domingo pasado", dijo Rami Abdurrahman, quien dirige el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, refiriéndose al comienzo de la campaña de bombardeos el 19 de febrero.

La organización civil dijo que el bombardeo del domingo mató a tres personas e hirió a otras 27 en varias zonas de Ghouta oriental. Defensa Civil Siria, un grupo de la oposición también conocido como Cascos Blancos, dijo que los tres murieron en las ciudades de Saqba, Beit Sawa y Hammouriyeh.

La agencia de noticias estatal SANA reportó que los insurgentes incumplieron la tregua al disparar 15 proyectiles el domingo contra áreas controladas por el gobierno en las afueras de Ghouta.

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El periodista de The Associated Press Albert Aji colaboró para este reporte desde Damasco, Zeynep Bilginsoy en Estambul y Jim Heintz en Moscú.