Una vez más, fueron las imágenes de niños las que hicieron que el presidente Donald Trump tomara acción.

Trump pasó los primeros días después del tiroteo ocurrido el 14 de febrero en Florida concentrado en la angustia y el dolor de los estudiantes y padres de familia.

Mientras estuvo en su residencia de Florida durante el fin de semana tras el tiroteo, Trump escuchó los pedidos que los estudiantes hicieron a través de los canales de cable, escuchó sus historias durante una visita a un hospital y reflexionó sobre sus palabras no solo como presidente sino también como padre de un niño de 11 años.

El tiroteo "no tiene sentido", dijo Trump a sus asistentes en privado. Agregó que la Casa Blanca tenía que hacer algo.

Un alto funcionario del gobierno, hablando bajo condición de anonimato para poder revelar conversaciones privadas, comparó la reacción del presidente hacia los estudiantes de la secundaria Marjory Stoneman Douglas con el efecto que tuvo Trump cuando vio las imágenes de los cadáveres de niños tras el ataque con químicos en Siria en abril del año pasado.

Entonces Trump ordenó ataques aéreos contra el gobierno de Siria. Tras el tiroteo en Parkland, Florida, que dejó 17 muertos, Trump buscó respuestas por doquier. Incluso aceptó algunas ideas contrarias a las de sus aliados en la National Rifle Association (NRA), una organización estadounidense que defiende los derechos de compra y tenencia de armas.

Una idea nació durante una cena el pasado fin de semana en su residencia Mar-a-Lago, donde el presidente se abstuvo de jugar golf durante dos días como le aconsejaron sus asistentes, quienes le dijeron que jugar poco después del tiroteo sería insensible.

La celebridad televisiva Geraldo Rivera, quien cenó con el presidente y sus dos hijos mayores, Donald Trump Jr. y Eric Trump, llegó con una propuesta: prohibir que los jóvenes menores de 21 años puedan comprar armas de asalto.

Trump recibió la idea "como consejo", dijo Rivera, quien contribuye con la cadena Fox, en un correo electrónico. Conforme pasaron los días, la consideración se convirtió en apoyo total.

"La brutalidad de las heridas causadas por el AR-15 le afligieron y conmocionaron", dijo Rivera.

Antes de que terminara el fin de semana, Trump estaba sopesando ideas que van desde imponer nuevos controles de armas hasta armar a maestros en escuelas. El escuchó opiniones de familiares, asistentes y aliados externos. Conforme pasaron los días, su lista fue creciendo.

Trump ha dijo que apoya reforzar las revisiones federales de antecedentes, prohibir los dispositivos "bump stock" _un accesorio que usó el autor de la masacre de Las Vegas el 1 de octubre de 2017 para convertir rifles semiautomáticos en armas completamente automáticas_, reabrir instituciones mentales y tener personal entrenado que porte armas ocultas.

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El periodista de The Associated Press Zeke Miller contribuyó a este despacho.