Un paquete sospechoso que fue enviado al príncipe Enrique y a su prometida Meghan Markle está siendo investigado por la policía como un crimen de odio racista, indicaron el jueves las autoridades de Londres.

La Policía Metropolitana, también conocida como Scotland Yard, indicó que “un paquete que contenía una sustancia” fue enviado al Palacio de St. James, donde el príncipe tiene su oficina, el 12 de febrero.

Las autoridades señalaron que la sustancia “fue examinada y confirmada como no sospechosa”.

Agregaron que los detectives antiterroristas investigaban el incidente como una presunta ofensa de comunicación maliciosa y que estaba “siento tratado como un crimen de odio racista”.

El periódico The Evening Standard reportó que el paquete tenía una carta que contenía un polvo blanco y un mensaje racista.

El príncipe y Markle se casarán el 19 de mayo en el Castillo Windsor.

A principios del mes, una carta que contenía polvo blanco fue enviada a una oficina del Parlamento, lo que provocó una evacuación parcial del inmueble. Dicho polvo también resultó ser inocuo.