El responsable del banco central de Letonia y miembro de la junta del Banco Central Europeo (BCE) fue detenido el domingo luego de ser interrogado durante horas por las autoridades anticorrupción en medio de acusaciones de soborno y lavado de dinero en el sistema financiero de la nación.

La televisora estatal letona mostró imágenes de Ilmars Rimsevics llegando en automóvil a la agencia anticorrupción el sábado por la noche y marchándose horas más tarde. La televisora indicó que la oficina y una de las propiedades del ejecutivo habían sido registradas.

El domingo el primer ministro letón Maris Kucinskis confirmó la detención de Rimsevics, de 52 años, pero no ofreció más detalles. La agencia anticorrupción, el Banco de Letonia y el BCE declinaron comentar al respecto.

El mandatario de Letonia convocó una reunión del Consejo de Seguridad Nacional para discutir sobre la situación del sector bancario.

La detención de Rimsevics es particularmente delicada debido a que ocupa un puesto en el consejo de políticas más importante del BCE _que es la institución financiera más poderosa de Europa_ y está al tanto de los secretos de estado de Letonia, así como de los de la OTAN y de la Unión Europea.

Cualquier vínculo con lavado de dinero aumentará las preocupaciones sobre un riesgo de chantaje por parte de Rusia, donde los servicios secretos y el crimen organizado controlan el influjo de transferencias ilegales a través de la frontera.

Letonia, una de las tres naciones bálticas que obtuvo su independencia luego del colapso de la Unión Soviética en 1991, tiene una historia bien documentada de actuar como un embudo de lavado de dinero para el capital ruso.

En los últimos años, su propio sistema bancario se ha visto placado por escándalos de corrupción y lavado de dinero. Entre los más destacados se encuentra el caso Magnitsky, en el que 230 millones de dólares en dinero de los contribuyentes rusos fueron desviados por funcionarios rusos, en su mayoría a través de bancos de Letonia, de acuerdo con Estados Unidos y con las autoridades europeas. El informante Sergei Magnitsky fue encarcelado en Rusia en 2008 y supuestamente murió luego de que lo golpearon y le negaron atención médica.