Más de 150 mil estudiantes de nivel básico se quedaron a partir de este miércoles sin el servicio de transporte escolar de la ciudad estadunidense de Nueva York debido a una huelga realizada por choferes y las cuidadoras a bordo de estos autobuses.

Los choferes podrían perder su empleo de manera súbita El paro, que podría extenderse por varios días, incluye a más de ocho mil choferes y cuidadoras, quienes se encargan de ayudar a los niños más pequeños a subir y descender de los autobuses. La última huelga de esta clase, registrada en 1979, duró 13 semanas.

La falta de autobuses escolares cuenta entre los afectados a 54 mil niños con necesidades especiales y a aquellos que viven en zonas en donde es difícil acceder a servicios de transporte público regular.

El gobierno de la ciudad pretende poner a subasta la contratación de los servicios que prestan los autobuses, que le cuestan mil 100 millones de dólares al año.

Mientras tanto, el sindicato que promueve la huelga ha manifestado que los choferes podrían perder su empleo de manera súbita en cuanto expiren los actuales contratos, en junio próximo, por lo que quieren mantener su seguridad laboral en futuras negociaciones.