El Senado votó el lunes a favor de iniciar los debates en materia de inmigración, incluido el tema de la protección a los cientos de miles de inmigrantes jóvenes que fueron traídos ilegalmente a Estados Unidos cuando eran niños.

El resultado de la votación fue de 97-1, un margen abrumador que en realidad es engañoso, ya que será extremadamente difícil lograr la aprobación de cualquier medida al respecto.

Muchos republicanos respaldan el plan del presidente Donald Trump, el cual ofrece una posible naturalización a hasta 1,8 millones de los llamados dreamers, crea una partida de 25.000 millones de dólares para seguridad _que incluye su propuesta de construir un muro fronterizo_, y limita el número de parientes que los inmigrantes legales pueden traer a Estados Unidos.

Los demócratas desean que se otorgue el derecho de naturalización a los dreamers, pero no están dispuestos a aplicar restricciones a la inmigración legal.

Cualquier medida requerirá 60 sufragios para su aprobación, lo que significaría un respaldo bipartidista sustancial.

Los senadores laboran tras bambalinas en algunas enmiendas. Se desconoce cuáles serán sometidas a votación y cuáles tienen posibilidades de ser aprobadas.