Grupos opuestos a la reforma migratoria quieren reducir la inmigración en un 75%

  • Organizaciones anti-inmigración demandan una reducción drástica de la llegada de extranjeros.
  • Señalan que la migración ha causado el crecimiento de las "clases bajas".

Líderes de grupos antiinmigrantes opuestos a una reforma migratoriaque legalice a unos 11 millones de indocumentados en Estados Unidos se pronunciaron este domingo por una reducción de la inmigración en un 75%.

Señalan que "la clase baja de los hispanos" no existía hace 30 añosActivistas como Roy Beck, de la organización Members USA, Mark Krikorian, del Centro de Inmigración, y D.A. King, de la Sociedad Dustin Inmanm, apuntaron que están a favor de una reducción drástica de la llegada de extranjeros a Estados Unidos.

Al participar en un panel sobre inmigración en el programa del conductor Jorge Ramos de la cadena Univisión, Beck señaló que la inmigración ha ocasionado grandes disparidades económicas con un gran número de personas pertenecientes a las "clases bajas".

Apuntó que "la clase baja de los hispanos" no existía hace 30 años y en la actualidad "es más numerosa que la clase baja" de los afroestadunidenses.

Actividad en la frontera

El excanciller mexicano Jorge Castañeda, también participante en el foro, cuestionó qué tan lejos irían las propuestas para recortar la inmigración hasta el 75% considerando que en todas las regiones del mundo, la producción de bienes y servicios supone actividad a ambos lados de la frontera.

En otras palabras, debemos resignarnos y aparentar que nos gusta"Tu premisa es que la inmigración se va a dar de todas formas, en otras palabras, debemos resignarnos y aparentar que nos gusta", replicó Krikorian ante la postura del exdiplomático.

King, en tanto, criticó la defensa de Castañeda de una política de fronteras abiertas para trabajadores, bienes, servicios y capital entre los países que pertenecen al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y la calificó como "una invasión".

"Soberanía supranacional"

Señaló que sería una "soberanía supranacional" para Estados Unidos, Canadá y México, y apuntó que la mayoría de las encuestas muestran que eso es "inaceptable" para la mayoría de los estadunidenses.

Con o sin reforma migratoria, la gente seguirá viniendCastañeda enfatizó que la solución es legalizar a los futuros inmigrantes al establecer un programa de trabajadores temporales, "para que la gente que vendrá de México, y vendrá de todos modos, pueda hacerlo legalmente y no ilegalmente. Con o sin reforma, seguirán viniendo", dijo.

Agregó que la reforma migratoria no debe priorizar la legalización de la gente que "ya está aquí sin papeles", sino reglamentar la admisión legal de los futuros inmigrantes.

Una de las preocupaciones expuestas por los activistas antiinmigrantes es que la reforma migratoria de 1986 no funcionó porque primero se legalizó a la gente y "las promesas de aplicación de la ley (migratoria) no se cumplieron".

Los activistas añadieron que se oponen a la reforma migratoria integralaprobada en el Senado porque en 10 años, afirmaron, se estaría discutiendo otra vez "qué hacer con los próximos 11 millones" de indocumentados.