Las tormentas y bajas temperaturas están causando problemas en buena parte de las islas británicas, donde se pronostican vientos fuertes, nieve y lluvia para los próximos días.

En Glasgow, Escocia, la nieve obligó al transitado aeropuerto local a suspender operaciones.

Viviendas sin electricidad, caminos intransitables debido a las inundaciones y árboles derribados por las ráfagas de viento eran algunos de los problemas registrados.

Los meteorólogos advirtieron de trastornos al transporte por carretera, ferrocarril y transbordador en los próximos días.

Las zonas costeras estaban en peligro debido a las grandes olas y los escombros.