Multitudes de iraníes inconformes con la situación económica del país se reunieron en Teherán y en otra importante cuidad el viernes para protestar por segundo día, en manifestaciones espontáneas no autorizadas que están presionando al gobierno del presidente Hassan Rouhani.

La agencia de noticias semioficial Fars reportó que las autoridades arrestaron a 300 manifestantes en la ciudad occidental de Kermanshah, escenario de un devastador terremoto en noviembre que dejó más de 600 personas muertas. En Teherán, menos de 50 personas protestaron en una plaza pública.

Fars informó que los manifestantes en Kermanshah gritaron consignas contra el gobierno como “olvida Palestina, piensa en nosotros”, “muerte o libertad” y “libertad a presos políticos”. Dañaron algunas propiedades públicas antes de que los dispersara la policía.

Las autoridades también arrestaron a un pequeño número de inconformes en Teherán que protestaban por el alza de precios y la política económica del presidente.

Mohsen Hamedani, subdirector de seguridad en Teherán, dijo que menos de 50 personas se congregaron en una plaza pública de la capital iraní y que la mayoría de ellos se retiraron después de una advertencia de la policía, pero algunos decidieron quedarse.

“Unos pocos fueron arrestados temporalmente”, dijo Hamedani, sin especificar cifras. Agregó que si las personas quieren demostrar su disgusto juntándose en grandes cantidades, deben primero pedir permiso a las autoridades.

Este tipo de movilizaciones masivas sin permiso policial son inusuales en Irán, y aquellos que participan en ellas son detenidos.

El jueves, muchas personas protestaron en varias ciudades de todo el país, incluyendo Mashhad, la segunda urbe más grande del país, por el incremento en los precios de los alimentos y la inflación.

Algunas imágenes que circularon en redes sociales mostraron a la policía usando cañones de agua y gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes, pero la información no pudo verificarse.

Hasan Heidari, jefe de la Corte Revolucionaria de Mashhad, informó a la agencia Fars que 52 manifestantes fueron arrestados en Mashhad por la reunión “ilegal” del jueves.

Para mañana está planeada otra protesta en Teherán para conmemorar el aniversario de las masivas manifestaciones respaldadas por el gobierno en diciembre de 2009 que se dieron tras meses de agitación después de una polémica elección presidencial en junio de ese año.

La ola reciente de protestas está presionando a Rouhani mientras el acuerdo nuclear que alcanzó con varias potencias, Estados Unidos entre ellas, sigue en peligro.

La economía iraní ha mejorado desde que el acuerdo internacional alcanzado en 2015 retiró sanciones que pesaban sobre el país, pero los efectos positivos todavía tienen que llegar a los iraníes comunes. Los precios de muchos bienes básicos, incluyendo el huevo, han aumentado recientemente entre 30 y 40%.