Molestos por el alza de los precios de alimentos y la inflación, los iraníes protestaron en la segunda ciudad más grande del país y otras regiones el jueves, ejerciendo presión sobre el presidente Hasán Ruhani.

La policía arrestó a un número no específico de manifestantes en Mashhad, de acuerdo con las autoridades locales, si bien la poderosa Guardia Revolucionaria del país y sus afiliados no intervinieron como lo han hecho en otras protestas no autorizadas desde las polémicas elecciones en Irán de 2009.

De momento se desconoce cuántas personas participaron en las protestas del jueves, pero algunas publicaciones en redes sociales indican que fueron miles quienes se manifestaron en marchas en al menos otras tres ciudades.

La agencia de noticias oficial IRNA informó que el presidente de la ciudad nororiental de Mashhad, Mohammad Rahim Norouzian, dijo que se trataba de una congregación ilegal en la ciudad contra el alza de precios.

"La policía realizó las notificaciones necesarias y los trató con enorme tolerancia", señaló.

Norouzian agregó que la policía arrestó a varias personas que trataron de destruir propiedad pública, pero no ofreció detalles.

Los precios de varios artículos, como el huevo, se ha elevado hasta en 40% en los últimos días, y los granjeros culpan del aumento al incremento del precio de los piensos importados. Las aves domésticas son una parte importante de la dieta de muchos de los 80 millones de habitantes de Irán, y alzas anteriores han causado problemas políticos a sus líderes en varios periodos tras la revolución islámica de 1979.

Lo mismo sucede con la inflación, que el Banco Central de Irán asegura que ha regresado a 10%. El desempleo entre jóvenes se mantiene en un nivel alto.

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El periodista de The Associated Press Amir Vahdat en Teherán, Irán, contribuyó a este despacho.