Se sabe desde hace tiempo que los pescadores furtivos del noroeste de México trafican con la vejiga de un pez protegido, la totoaba, muy apreciado en China.

Pero la policía federal mexicana dijo el jueves que descubrieron un cargamento con 104 filetes congelados de este pescado en el aeropuerto de Tijuana, con lo que parece que el comercio ilegal de totoaba quiere sacar beneficios de todo el animal. Antes, una vez extraída la vejiga, el resto se tiraba.

El cargamento se localizó en un flete que se dirigía a la ciudad también fronteriza de Tecate, en Baja California.

El alto precio que se paga por las vejigas de este pez ha hecho que la pesca furtiva continúe pese a la prohibición vigente, lo que supone un peligro añadido no solo para este animal sino para la vaquita marina, la marsopa más pequeña del mundo.

La vaquita, una especie de la se cree solo quedan 30 ejemplares, suele quedar atrapada en las redes que se utilizan para pescar totoaba.