Londres prevé reforzar la presencia policial y cerrar algunas calles en la víspera de Año Nuevo luego de un año caracterizado por ataques extremistas reiterados.

La policía metropolitana dijo que ni se ha detectado una amenaza concreta a los festejos, centrados en una muestra de fuegos artificiales sobre el río Támesis, pero que la gente debe estar atenta.

El inspector Nick Aldworth dijo que se usarán medios de protección a la vista y encubiertos, y que la gente verá a agentes armados y barreras. Añadió que se pide paciencia a la gente porque habrá muchos retenes.

La policía dijo que las entradas a los fuegos artificiales están agotadas, y quienes no las hayan conseguido deberían mirar el espectáculo por televisión.