Guatemala defendió el martes su decisión de mudar su embajada israelí de Tel Aviv a Jerusalén y restó importancia a las repercusiones internacionales que genere ese giro diplomático que sigue los pasos de la actual política exterior de Estados Unidos.

La canciller Sandra Jovel dijo en una rueda de prensa que es una decisión “soberana” de Guatemala y que el gobierno del presidente Jimmy Morales la mantendrá, a pesar de las críticas generadas dentro y en el extranjero.

“Lo que estamos haciendo es coherente con nuestra política exterior y el aliado que hemos sido para Israel”, manifestó la jefa de la diplomacia de la nación centroamericana.

Morales formuló el anuncio del cambio de la sede diplomática en la víspera de la Navidad, argumentando la larga relación con Israel, y con lo cual siguió por la senda del cambio anunciado a inicios de diciembre por el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump de reconocer a Jerusalén como capital israelí.

La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó abrumadoramente el jueves una resolución no vinculante denunciando el reconocimiento de Trump a Jerusalén como la capital de Israel.

El ministro de Relaciones Exteriores palestino Riyad al-Malki criticó la decisión el lunes y dijo en un comunicado que Morales estaba "arrastrando a su país al lado equivocado de la historia al cometer una flagrante violación de la ley internacional".

Al-Malki lo llamó un "acto desvergonzado de anarquía" y "un acto descarado de falta de respeto y desprecio" a las alianzas internacionales de las que Guatemala es parte.

Guatemala e Israel mantienen estrechos vínculos desde hace mucho tiempo, especialmente en cuestiones de seguridad y ventas de armas israelíes a Guatemala.

Respecto al tema del cardamomo _del cual los países árabes e islámicos son los mayores compradores_ la canciller Jovel dijo que esta especia aromática representa solo el 0.37% del PIB del país, por lo que “no nos tenemos que preocupar por esos temas”.

“No es un tema que realmente nos debería preocupar tanto”, subrayó.

Jovel no precisó la fecha para hacer efectivo el cambio de sede diplomática, aunque consideró que ello tomaría tiempo.

“Se manejará de una manera prudente y mesurada”, aseguró. Estados Unidos tampoco estableció un cronograma para el traslado de su embajada en Israel.