Una mujer británica fue sentenciada el martes a tres años de cárcel en Egipto por introducir cientos de píldoras de analgésicos ilegales al país.

Laura Plummer, de 33 años y del poblado de Hull, ha insistido en su inocencia desde que fue detenida al llegar a la ciudad de Hurghada en octubre pasado. Ha dicho que las píldoras de Tramadol eran para su pareja de nacionalidad egipcia, que sufre de dolor crónico de espalda.

El Tramadol es considerado ilegal en Egipto debido a que se usa como sustituto para la heroína, pero es legal en Gran Bretaña. La familia de Plummer dice que ella no tenía idea de que llevar esas pastillas era ilegal en Egipto y que ella nunca trató de ocultarlas.

La condena resultó sorpresiva ya que se suponía que la audiencia aceptaría los argumentos de la defensa. Los abogados de Plummer de inmediato solicitaron una apelación.

Plummer, empleada de una tienda, compareció en el tribunal el lunes pero el juez postergó el proceso hasta el martes. La madre, Roberta Sinclair, estaba en Hurghada para asistir a la audiencia.

Su hermana, Rachel Plummer, dijo que las esperanzas de la familia ahora penden del resultado de la apelación. “Solo nos queda mantener la esperanza. Incluso la mitad de la sentencia, sería mejor. Cualquier periodo menor a tres años. No se merece eso”.

El parlamentario británico Karl Turner, que representa el distrito de la familia Plummer, dijo que el canciller Boris Johnson y el ministro Alistair Burt habían hablado del tema con las autoridades egipcias.

"Espero que al final prevalezca el sentido común”, dijo Turner a la BBC. "En realidad este caso habla muy mal de las autoridades egipcias, pues con toda seguridad, la justicia y el sentido común no han prevalecido en este caso”.

“Se trata de una mujer decente que cometió un terrible error y no debería ser encarcelada en ninguna prisión”.