Un pescador de langostas marinas en Maine sigue adelante con su costumbre de regalar los crustáceos a gente pobre en Navidad.

Noah Ames fue con su camioneta a un estacionamiento en Thomaston y colocó un cartel con la leyenda, “Langostas gratis hoy para familias realmente necesitadas”.

Ames inició esta costumbre hace cuatro años para enseñar a sus niños que la Navidad es algo más que pedidos de regalos, informó el periódico Portland Press-Herald.

Dijo que algunos vienen a buscar langostas con lágrimas en los ojos.

“Quiero devolver algo a la gente que tiene problemas”, dijo Ames. “Se ha vuelto algo más grande que yo. Es algo bueno, y los chicos están entusiasmados”.

En una hora el domingo regaló 200 kilos (400 libras) de langostas. Cincuenta kilos (100 libras) los había recogido él en su bote No Worries, y el resto eran donaciones.

Durante los primeros años rechazó todas las ofertas de dinero. Pero el año pasado, aceptó donaciones para la familia de una niña que padece cáncer, y volvió a hacerlo este año ya que la niña sigue luchando contra la enfermedad.