Unos 800 partidarios del líder de la oposición rusa Alexei Navalny acudieron el domingo para apoyarlo y se preparaban para presentar su candidatura presidencial ante los funcionarios electorales, presionando al Kremlin para que le permita competir en las elecciones.

Navalny, quien es el rival más fuerte para el presidente Vladimir Putin y sus 18 años en el poder, está impedido de competir en las elecciones debido a una condena penal que es vista en gran parte como una venganza política. El opositor ruso podría competir si consigue una dispensa especial o si se le cancela la condena.

Los simpatizantes de Navalny se reunieron el domingo para un acto formal de apoyo en una carpa enorme en una zona nevada de Moscú.

Hubo autoridades electorales presentes en el acto. El representante de Navalny deberá presentar los papeles de nominación formal ante la Comisión Electoral más tarde el domingo, el mismo procedimiento que debería seguir Putin, quien competirá como candidato independiente.

Aunque la ley rusa exige que un candidato presente un respaldo de apenas 500 personas antes de que se le permita recolectar un millón de firmas, requeridas para obtener un lugar en las papeletas electorales, los partidarios de Navalny dieron el domingo una muestra de la fortaleza política del líder opositor. También hubo actos de apoyo al aire libre en otras 19 ciudades, desde Vladivostok hasta San Petersburgo.

Las encuestas muestran que un 80% de la población apoya a Putin, lo que casi seguramente le garantizará la victoria, pero Navalny ha logrado galvanizar algunas de las regiones más soñolientas de Rusia con una campaña de bases emprendida desde hace un año .

"Este año hemos visto por nosotros mismos que no existe un apoyo abrumador a las autoridades", dijo Navalny en un discurso, flanqueado por su esposa e hijos.

Aunque se espera que los funcionarios electorales acepten la nominación de Navalny el domingo, es muy poco probable que le dejen participar en la votación.

Navalny dijo el domingo que confía en que ganará si se presenta y pidió a sus partidarios que boicoteen la votación si las autoridades se niegan a registrarlo.

"No vamos a reconocer esta elección, pero tampoco vamos a dar un paso al lado: habrá un boicot de los votantes rusos", afirmó.