Turquía despidió a 2.756 empleados más del sector público por presuntos vínculos con grupos terroristas mientras sigue adelante con la purga lanzada tras el fallido golpe militar del año pasado.

Según dos decretos del gobierno publicados el domingo en la Gaceta Oficial, los recortes incluyen 637 militares, 360 miembros de la fuerza de gendarmería y 150 académicos u otro personal universitario.

Ankara también cerró dos periódicos locales, 14 asociaciones y una clínica de salud, de acuerdo con la gaceta.

Turquía culpa al clérigo Fethullah Gulen, quien radica en Estados Unidos, del fallido golpe de julio de 2016. Unas 50.000 personas han sido arrestadas y más de 110.000 funcionarios públicos han sido despedidos por presuntos vínculos con Gulen o grupos militantes en una ofensiva desde entonces.

El gobierno dice que las purgas son necesarias para contrarrestar el continuo peligro que representan los seguidores del movimiento de Gulen. Los críticos dicen que el gobierno está usando sus facultades para encarcelar a opositores y silenciar la disidencia.

El clérigo niega haber participado en el golpe.

Según los decretos difundidos el domingo, los acusados ??que están siendo juzgados por cargos de terrorismo aparecerán en la corte usando “uniformes de color gris y almendra”.

La decisión se produce meses después de que un hombre acusado de tener vínculos con el golpe usara una camiseta con la palabra "héroe" estampada, desatando una protesta pública. El presidente Recep Tayyip Erdogan prometió hacer que los partidarios de Gulen usen uniformes similares a los que usan los prisioneros en la Bahía de Guantánamo cuando comparezcan ante el tribunal.

El domingo, Erdogan dijo a los periodistas que los uniformes los usarán ??los hombres acusados. Los funcionarios del Ministerio de Justicia también trabajarán en un código de vestimenta para las mujeres acusadas.